sábado, 15 de abril de 2017

Punta Alta de Napazal (2.363m) y Pico Bernera (2.432m)


Siempre que voy a Lizara, contemplo como con ternura el macizo de Bernera, esa pequeña sierra calcárea que separa el Bisaurin y los llanos de Lizara adquiriendo una curiosa forma de balcón que se asoma al Valle de Aragués del Puerto. Hoy es el día en que, por fin, he convencido a alguien para coronarlo y ese no puede ser otro que José Miguel, además nos acompaña Kankel con quien completamos el equipo ganador para hoy ¡vaya tres!.

Narcisos en las praderas dominadas por el imponente Bernera

Arrancamos a caminar siguiendo la traza que parte frente al refugio de Lizara donde hemos aparcado. No hay ninguna dificultad: atravesamos los rasos de Lizara y viramos a nuestra derecha por una pista que llega al Refugio de la Cueva, aquí ya encontramos la senda y las marcas de la GR11 a la que nos incorporamos dejando el Barranco del Articuso a nuestra derecha. Vamos superando la ladera atravesando alguna mancha de nieve hasta que ésta se hace continua, paramos un rato a almorzar y calzarnos los pinchos que la nieve está perfecta y continuamos subiendo hasta que nos encaramamos al Collado del Bozo.








Ahora sí empieza lo difícil. Tenemos dos opciones: descender un poco hacia Aísa y luego a nuestra izquierda hacia el vallecito de la Foya de Aragüés para enfrentar un paso horizontal bastante expuesto o el más difícil todavía que es arrancar a la izquierda directamente desde el collado por una ladera rocosa que enfrentamos quitándonos los crampones y chemecando al sol con semejante pedregal en que nos hemos metido. En cuanto alcanzamos un poco de altura hay que flanquear un primer contrafuerte que queda en nuestras cabezas para lo cual, nos volvemos a calzar los pinchos y arrancamos nieve arriba primero y nieve Oeste después trazando una travesía por la que no me atrevo a mirar hacia abajo, chaval, menos mal que la nieve está piadosa que aquí como te caigas y no tengas la auto-detención grabada a fuego, te la pegas en nada.






Salimos a un alto donde giramos a nuestra derecha, dirección Norte, para afrontar lo que para mí es el rato más peligroso de hoy, una ladera muy inclinada (pongamos unos 35º) de nieve dura con una exposición importante. A parte de sudar por el esfuerzo, aquí una suda de clavar crampones y piolet como si no hubiera un mañana, tú, que no quiero el más mínimo despiste hasta llegar a zona segura. La ladera termina en otro contrafuerte que superamos trazando una curva a la derecha para situarnos ya en el empinado lomo cimero a nuestra izquierda, lo superamos y ya sólo un pequeño pero sencillo paso expuesto por un trocito de arista nos separa del Punta Alta de Nazapal donde arribamos encantados de pisar terreno horizontal. Trago de agua, fotos de rigor y continuamos.






Tomamos dirección Oeste por la amplia cresta que nos une y separa a la vez del Bernera. Iremos descendiendo un poco a nuestra derecha para trazar un precioso flanqueo bajo las faldas este del pico hasta el fondo de este minúsculo valle donde nos toca remontar despacio y con Kankel abriendo huella, hasta el collado que separa el Pico Bernera del Ruabe de Bernera. Giramos a nuestra izquierda para afrontar la ladera que nos lleva por fin a la cima vestida de caliza limpia de nieve. Un corto descanso para avituallar y poner polainas, que nos espera más y más nieve.



De ahí venimos

Llana del Bozo, Llana de la Garganta, Aspe y Collarada desde la cima
Hace un día precioso y cálido, nos quedaríamos aquí a echar una siesta bien a gusto, pero hay que bajar y para eso aún nos queda trabajo, así que arrancamos desandando nuestros pasos hasta el collado y girando a nuestra izquierda para encarar el magnífico Bisaurin que nos presenta su lado más desafiante.





La cosa no tiene pérdida ni secreto, se trata de descender las empinadas laderas hoy cubiertas de una nieve ya algo pesada pero que se deja atravesar sin hundirnos demasiado aportando seguridad pues una caída en estas condiciones pierde exposición, es decir, que todo quedaría en un culazo y nada más. Fluimos plácidamente en busca de la Caseta de los Forestales que queda al otro lado del Barranco de los Castillones, pero antes nos toca destrepar un último resalte de nieve ahora sí con una considerable inclinación.




De ahí venimos y aún nos queda
José Miguel, más majo que majo, nos cava unos escalones perfectos que yo aprovecho encantada y concentrada hasta que cede la inclinación y ahora sí, nos dejamos caer para, sin llegar a la caseta, girar a nuestra izquierda y continuar el descenso incorporándonos a la senda principal. Al ir desapareciendo la nieve, decidimos sentarnos a descansar y avituallar un rato durante el que el cielo se salpica de decenas de parapentes que sobrevuelan el área.





Avituallados y contentos, continuamos el descenso por la senda ya totalmente limpia de nieve y nos encontramos con la GR11 que baja del Collado del Foratón hacia el Refugio de Lizara donde completamos el círculo de esta preciosa excursión.




Ahí quedan Bernera y el Cuello del Bozo
Itinerario muy exigente en condiciones invernales, sólo para experimentados o bien acompañados de éstos.





AQUÍ el track

Fecha real: 08/04/2017

Desnivel: 1.020m

Distancia: 10km

Tiempo invertido: 7h30m



2 comentarios:

J. M. N. dijo...

Triunfada sin peros.
Un gran día... de esos que no se suelen olvidar.
Gracias por compartirlo

Hoy costra, mañana pus dijo...

Hola Pirene.

Pues parece que aún queda bastante nieve por arriba, que majo está el monte en primavera.

Salud¡

Fer