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lunes, 18 de febrero de 2019

Pico Cuculo (1.549)



Sábado de madrugada.  Me he dejado todo preparado la noche del viernes y salgo de casa “escopeteada” para llegar puntual a mi cita con JM y David en Puente de la Reina de Jaca para tomar un café antes de irnos cada cual a su actividad.  Conduzco contenta por esta sinuosa carretera que siempre hace mis delicias, escuchando el último disco de Robert Plant y recordando tiempos pasados atravesando estos mismos parajes con Led Zeppelin al mando, pocas cosas han cambiado.  Al coronar el puerto de Santa Bárbara, hago un cálculo rápido y concluyo que voy a llegar perfectamente puntual ¡así me gusta! Pero de repente un rápido pensamiento fulmina mi buen rato…. ¡ME HE DEJADO LAS RAQUETAS! ¡LAS RAQUETAS! Y llevo toda la semana dando mal con subir a la nieve que hasta oía aplaudir a las puñeteras desde el armario.  En fin.

Tras las risas y los intentos infructuosos de alquilar unas raquetas, JM y Pol que son mas majos que unos que eran muy majos, deciden apiadarse de mi y proponen un plan B para evitar la nieve.  Así que nos encaminamos los tres a la encantadora población de Santa Cruz de la Seros donde aparcamos.


Arrancamos a caminar atravesando el pueblo todavía en sombra.  Cuando terminan las casas, giramos a nuestra izquierda para cruzar el Barranco de la Carbonera por un pequeño puente y nos incorporamos a una pista que seguimos en dirección Sur y enseguida la abandonamos al encontrar un camino que continúa por nuestra derecha.  Nos guía Pol que corteja en este lugar, así que le seguimos ciegamente incluso cuando nos desviamos a la izquierda para encontrarnos el Manantial de Aguasalién, paraje bonito donde los haya.



Desde aquí, la estrecha senda, se convierte en una encantadora faja que nos trasporta atravesando el bosque y nos deposita en el llano del Cubilar de Bartolo.  Aquí nos incorporamos a la carretera que sube a San Juan de la Peña y, hacia nuestra izquierda, continuamos por ella hasta encontrar un depósito de agua a nuestra derecha en una curva muy cerrada.  Aquí nos incorporamos a otra senda que asciende muy decididamente por el bosque.  Estamos en la cuenca del Barranco de la Carbonera, donde el sol no toca en casi todo el día, así que la nieve caída hace una semana, todavía se conserva pero tenemos suerte y hay huella aunque a tramos bastante helada, así que andamos con cuidado.

En rojo, la faja




Salimos del bosque y llegamos al Cuello Betito donde prácticamente desaparece la nieve, giramos a nuestra derecha para continuar por senda serpeteando la ladera hasta aposentarnos en la cresta de la montaña que culminamos por fin bajo un día espléndido mirando hacia el Pirineo que hoy debe estar a rebosar de gente disfrutando de la nieve.  Nosotros estamos solos y la verdad, agradecemos mi despiste.



Regresamos desandando nuestros pasos pero al llegar a la carretera, en lugar de volver al Cubilar de Bartolo, continuamos durante un kilómetro más hasta encontrarnos un desvío a nuestra derecha, señalizado por un hito.  Sólo nos queda seguir la senda a través del precioso bosque de regreso a Santa Cruz de la Serós.  Nos tomamos aquí mismo la caña del triunfo y “cada mochuelo a su olivo”.

Dejando atrás el redondeado Cuculo

Bonita, fácil y encantadora excursión altamente recomendable.  Prestar atención en el tramo estrecho del camino hacia el Cubilar de Bartolo, hay una caída importante.




AQUÍ el track

Fecha real: 09/02/2019

Desnivel: 830m

Distancia: 12km

Tiempo invertido: 5h45m

jueves, 17 de enero de 2019

Pico Presin (1.430m)



Como le pasó a Dinio aquella vez, la noche del viernes nos confundió a Bonito y a mí misma, así que nuestros planes de subir al Fragineto han tenido que cambiar por un paseíto mañanero que nos ayude a terminar de sudar el Moët y los Gin-tonics (si esque ya no tenemos edad).  Total que decidimos acercarnos a Arguis para no tener que madrugar y buscamos una excursión que no hayamos hecho o haga tiempo que no hacemos.  Se nos ocurre el Pico Presin al que ya ascendimos años atrás por su Norte, así que hoy para que nos de bien el sol, nos vamos por la Sur.

me gusta el color marrón uniforme de esta cara Sur del Presín, vamos a recorrerla

Desde Huesca nos dirigimos a Arguis y desde aquí continuamos por la carretera “vieja de Monrepós) hasta encontrarnos un desvío a la izquierda en una curva muy cerrada de derecha.  Las indicaciones nos hablan de “Bentué de Rasal” donde no llegamos pues poco después del desvío (izquierda) hacia la pista “del Peiro” nos encontramos, a la izquierda, las ruinas de la Paridera de Labarza donde aparcamos.  Justo al cruzar la carretera empieza la senda con un cartel que indica la GR1 y el Collado la Barza.


La cosa no es difícil pero hay que estar atento pues no encontramos una sola marca de la GR1, sólo algún hito disperso y, aunque la senda está bastante bien trazada y pisada, en alguna curva nos vamos rectos hasta que la vegetación corta el paso y nos hace regresar hasta encontrar de nuevo la senda y el trazado correcto.  Caminamos por la ladera en muy suave ascenso trazando toda una diagonal que nos deposita en el Collado de la Barza desde donde sólo nos queda girar a nuestra izquierda y caminar por el ancho cordal hasta encontrarnos el vértice geodésico de la cima del Presin desde la que vemos el valle del Garona y Bentué de Rasal al Sur y el Pirineo, hoy bastante gris, al Norte.  No hace viento y no hace frío, así que nos sentamos a comer al sol antes de iniciar la bajada por el mismo camino.

Senda clara

Bentué de Rasal a nuestros pies

el Peiró enfrente todo el tiempo
desde el Collado, al Oeste, continuamos hasta la cima


Me ha sorprendido este itinerario que pensaba iba a ser un secarral y sin embargo me he encontrado un bosque de Quejigo y Boj bonito y natural, una senda cómoda y fácil de transitar y unas vistas modestas pero que bien merecen una visita.  Excursión fácil y recomendable para toda la familia.



AQUÍ el track

Fecha real: 13/01/2019

Desnivel: 300m

Distancia: 8km

Tiempo invertido: 3h

jueves, 19 de julio de 2018

Travesía en Kayak por el Pantano de Canelles. Día 2: Embarcadero de Montfalcó-Congosto de Mont Rebei-Embarcadero de Mont Rebei



Hemos dormido como niños y como tales nos cuesta arrancar, desperezarnos y desayunar.  Más tarde que pronto, Mikel nos regresa al embarcadero de Montfalcó donde nos esperan los Kayaks que hoy serán dobles ya que hemos aprendido de la experiencia de ayer que, cuando no se tiene experiencia, entre dos se rema mejor.

Empezamos a remar trazando una larga curva a nuestra izquierda para pronto encarar las enormes y preciosas paredes de entrada del Congosto de Mont Rebei.   Vamos pendientes para divisar las Pasarelas que serpentean en las paredes de nuestra izquierda.  Aún queda un buen trecho para llegar al congosto, así que nos lo tomamos con calma e incluso hacemos una parada en una zona cómoda para desembarcar y darnos un chapuzón mientras Mikel nos alcanza con su Kayak. 

 Encaramos el congosto rodeados de los colores de los kayaks de otras compañías

Mónica y Alberto bajo el primer tramo de las pasarelas

Segundo tramo de pasarelas serpenteando sobre nuestras cabezas

Volvemos a embarcar y Mikel se adelanta para esperarnos en el embarcadero de Mont Rebei al que llegamos tras atravesar el maravilloso Congosto homónimo.  No sin antes contemplar a los excursionistas que cruzan del puente que les lleva de una orilla a otra para adentrarse en faja horadada en las paredes Este de este maravilloso Estrecho.



Metidos "de lleno" en el estrecho, a nuestra derecha el camino excavado en la roca

Tras desembarcar, continuamos a pie hasta el paraje de “La Masieta” donde nos espera una furgoneta para llevarnos de regreso a Viacamp donde están nuestros coches desde ayer.  Comemos abundante y deliciosamente aquí mismo, encantados de haber culminado una actividad quizá demasiado ambiciosa para no tener costumbre, pero altamente recomendable por su belleza.  El sufrimiento realmente ha valido la pena.



Fecha real: 01/07/2018


AQUÍ el track aproximado elaborado “a mano”


Distancia recorrida: unos 7km.

lunes, 16 de julio de 2018

Travesía en kayak por el pantano de Canelles. Día 1: Blancafort-Finestres-Congosto de Fet-Embarcadero Montfalcó



De vez en cuando toca cambiar de tercio y, sin dejar las montañas, situarnos en otro nivel: en lo desconocido, mirando desde abajo.

Mi amigo Alberto nos propuso esta actividad y a ojos cerrados nos apuntamos pues ya habíamos estado en la zona hace un par de años cuando visitamos las pasarelas de Montfalcó.  Hoy componemos la “expedición”: Raúl, Marisa, Mónica, Alberto, Bonito del Norte y Servidora de todos ustedes.


Nos trasladamos a Viacamp donde nos recoge Mikel de la empresa de guías de Casa Batllé.  En su furgoneta que porta un remolque con los Kayaks que le hemos alquilado, nos lleva a la orilla del embalse en las inmediaciones del Cementerio de Blancafort.  Aquí, nos da las instrucciones correspondientes y embarcamos.

Me cuesta lo mío hacerme con el remo y comenzar a navegar pero ahí vamos.  Estamos orientados al Oeste y remamos (como podemos, no como sabemos, que no sabemos) recto hasta acercarnos a un cabo que rodeamos trazando una curva hacia nuestra derecha tras la que se nos abren las vistas a la impresionante muralla natural de Finestres.  Hay una brecha abierta a nuestra izquierda, la atravesamos y desembarcamos a los pocos metros.  Un baño y a comer para, posteriormente, subir a la Ermita de San Marcos.  Apenas hemos remado durante una hora y ya tengo los brazos doloridos, pensar que nos queda al menos dos veces lo que ya hemos hecho… ¡donde me he metido!


Bajamos y embarcamos para regresar por donde hemos venido hasta rodear el cabo ahora más cerca de la orilla trazando esta vez la curva a la izquierda.  Bonito se apiada de mí y me dejar atarme a su Kayak para arrastrarme un rato.  Nos introducimos en una bahía que cruzamos para continuar rectos hasta encontrar el entrante que a nuestra izquierda nos incorpora a unos estrechos que atravesamos a duras penas pues el viento nos arrastra y empuja hasta que nos encontramos de frente con un pico coronado por una construcción.  Este es nuestro desvío.  Poco a poco, teniendo el kayak más estable al estar remolcada, voy cogiendo más técnica y puedo ayudar a Bonito.  Esto ya está chupado. 

Vista desde la Ermita

El pico y sobre él se adivina la torre

Giramos a nuestra izquierda dejando el pico y su construcción que resulta ser la Torre de Les Conclues, a nuestra derecha.  Nos encontramos en el Congosto de Fet y tras atravesarlo, se abre de nuevo la vista y podemos divisar nuestro destino: el embarcadero de Montfalcó.  Me pongo tan contenta que me desato del Kayak de bonito y me arranco yo solita para llegar en cabeza a desembarcar con la ayuda de Mikel que nos está esperando para recoger los Kayaks y llevarnos al Albergue donde nos esperan nuestras mochilas, una buena cena y una noche tranquila que da cuenta del cansancio acumulado durante el día.




AQUI el track aproximado elaborado "a mano"


Fecha real: 30/06/2018


Distancia recorrida: 18km


jueves, 25 de febrero de 2016

Pico Canal Roya (2.345m) (Sí, otra vez)


Que si me voy de concierto, que si estoy resfriada, que si hace mal tiempo, total que se me va a ir febrero sin haber probado las bondades de las altas pero copiosas nevadas caídas.  ¡No puede ser! Así que por fin, aunque sin madrugar, mi inseparable Bonito del Norte y Servidora nos ponemos en marcha dirección Formigal, con el Pico Espelunciecha en mente.  Hace un día inmejorable tras una buena nevada, por eso no madrugamos, pensando que los esquiadores ya habrían llegado antes que nosotros, pero no, hoy baten récords de asistencia y nos encontramos la tradicional retención ya en Biescas desde donde nos cuesta una hora llegar al primer parking de la estación donde un cartel nos indica que el parking Anayet, donde deberíamos aparcar, está completo.  Pues nada, plan B, continuamos hasta la frontera y aparcamos como podemos en un canto de la carretera.  Entre pitos y flautas es casi mediodía cuando empezamos a andar.

El Midi, dueño y señor de todas las vistas

Estamos en las inmediaciones del Hotel que hay justo al pasar la frontera.  Raquetas en mano, caminamos por la carretera hasta encontrar una buena entrada a la nieve donde nos calzamos las raquetas para descender la ladera en busca de un puente tras el que giraremos a nuestra izquierda en dirección al “Centre Pastoral” desde donde iremos coincidiendo con las hordas de personas pertrechadas con elementos deslizantes varios.  Caminamos ligeros siguiendo la “Autopista de Canalroya” que no abandonaremos mientras superamos las suaves cuestas de este bello circo de Anéou en busca del Pla de la Gradillere tras el cual remontaremos la ladera hasta el Col de Houer y al girar a la izquierda la pala de nieve más dura que nos abre paso a la cima.


Dejamos atrás el Penne de la Glere y los númerosos grupos de esquiadores que ya vuelven

Últimos metros de la "Autopista" antes de empezar a remontar la última pala

La desafiante cara norte del Anayet


Es una ruta fácil y corta, ideal para iniciarse en la nieve.  Ya no sé cuántas veces he pisado esta cumbre, pero la verdad es que nunca decepciona y encima hoy nos encontramos a dos conocidos… primero el sin par David ¡menudo alegrón me llevé! Y Alberto, un zagal de Huesca que no sabía yo practicara el esquí de montaña.  Ala, tragos de vino, capazo largo y ya tenemos la autopista despejada.  David y Alberto fluyen cada uno por su lado y nosotros somos los últimos en descender agradeciendo la soledad y el silencio que tanto han escaseado esta mañana.  Siempre me ha gustado esta hora en la montaña, cuando la tarde envejece y todo queda como tostado, la nieve “naranjea” y los sonidos bajan de tono.  Así, con esta sensación, regresamos al coche y al temido atasco que se queda en nada cuando superamos las salidas de los parkings de la estación.  ¡Hurra! Llegamos a Huesca a tiempo de darnos una vuelta por ahí, que para eso es sábado.

Desde el atasco contemplamos cómo la luna va ganando terreno.  Siempre hay un lado bueno.



AQUI el track

Fecha real: 20/02/2016

Desnivel acumulado: 823m

Distancia recorrida: 10km

Tiempo invertido: 5h



jueves, 11 de febrero de 2016

Punta del Puerto de Brazatos (2.717m.)


Hace un par de semanas, con una previsión meteorológica halagüeña donde las haya, arrancamos Bonito del Norte, Cuñado y Servidora hacia el Balneario de Panticosa con la mirada puesta en el Baciás que finalmente no ascendimos pero Cuñado se “acercó” a este bello y poco visitado pico.

Atravesamos el balneario y nos desviamos a la derecha por las escaleras hoy convertidas en resbaladizas rampas por la nieve acumulada y congelada.  Tenemos que seguir la GR11 que zigzaguea suavemente atravesando el bosque de pino.  El terreno, aunque poco, está nevado y nos despistamos siguiendo las huellas que llegan a una caseta que rodeamos mientras pienso que esto no me suena hasta que insto a Cuñado que va en cabeza, a darnos la vuelta para encontrar nuevamente la GR que no abandonamos mientras se va abriendo el bosque y el paisaje.  Hacemos una corta parada para ponernos los crampones que la cosa resbala hace rato y de paso cojo algo de resuello y contemplo el paisaje que estos dos me llevan como “meretriz por rastrojo”.



Conforme abandonamos el bosque hace aparición el sol que nos baña directo sin piedad haciéndonos sudar y perder fuerzas mientras remontamos la empinada pala que nos deposita en la vaguada que alberga el tubo de agua que viene del Ibón de Brazatos.  Aquí nos desviamos a nuestra izquierda para afrontar una transitadísima pala que nos dará acceso a los Ibones Altos de Brazato escondidos por la nieve.

Me encuentro cansada y muy acalorada.  El vertiginoso ritmo del Cuñado me pone nerviosa y en lugar de parar para alimentarme e hidratarme correctamente he continuado hasta aquí sin avituallarme y lo estoy pagando.  Toca renunciar y descansar, que aún habrá que bajar después.  Acordamos quedarnos Bonito y yo en las inmediaciones de los ibones y el Cuñado continúa un rato pero no tardará más de una hora en volver para afrontar la bajada con tiempo sobrado.


Vemos a Cuñado alejarse mientras nos tomamos nuestro tiempo en almorzar mientras charramos con un esquiador que va también justito de fuerzas y ha decidido parar a esperar a otro compañero que le sucede.  Una vez recompuesta, arrancamos otra vez para acercarnos a uno de los ibones desde el que escuchamos el estruendo de un alud que debió caer por la zona pero que no debió ser grande ni peligroso. 


Nos damos la vuelta y regresamos al llano donde hemos quedado con Cuñado que llega para contarnos que ha ascendido al pico que vemos desde aquí situado justo encima del Ibón del que venimos para lo cual ha atravesado el llano del ibón siguiendo las huellas de los esquiadores hasta el Puerto Viejo de Brazato donde hace presencia nuevamente la GR11 que sólo atravesará para enseguida desviarse a la derecha por una pala muy vertical que le encaramará en la arista para continuar hasta la Punta del Puerto de Brazatos y regresar hasta nosotros por el mismo camino.



Una vez reunidos, emprendemos el descenso bajo un sol que se potencia con la blancura de la nieve lo cual nos hace sudar como unos que sudan mucho.  De todas formas, el buen estado de la nieve nos vuelve veloces hasta volver a entrar al bosque donde la sombra refresca el ambiente y mantiene la dureza del manto sobre la senda que ya no abandonamos hasta las escaleras que evitamos colándonos por una valla en los jardines nevados que nos dejan descender hasta la plaza del balneario y al coche.


AQUÍ el track realizado por Cuñado con el móvil

Fecha real: 24/01/2016

Desnivel acumulado hasta el pico: 1.450m

Distancia recorrida: 11km

Tiempo invertido: 7h 40m

lunes, 23 de septiembre de 2013

Redolada al Bisaurin. Día I: de Gabardito a Lizara por el Collado de Secús

Bonito del Norte y yo teníamos intención de hacer La Senda de Camille este verano.  Lamentablemente entre unas cosas y otras no hemos podido, pero aprovechamos que tenemos el fin de semana libre ambos dos y además podemos coincidir con unos amiguetes para darle la vuelta al Bisaurin en día y medio.

Así pues, el sábado temprano, ya estamos aparcados en el parking que hay poco más arriba del refugio de Gabardito.  Empezamos a andar por la GR11 a través del bosque que ya empieza a mostrar signos otoñales hasta que nos encontramos un desvío señalizado.  Nosotros vamos a la izquierda, dirección “Agüerri/Secús/Taxeras”.




Aquí nos separamos de la GR11 y al poco se abre el bosque y nos encontramos, en una pradera, un desvío marcado por hitos: unos a la derecha, otros a la izquierda.  No sé bien por qué, todavía no entiendo qué conjunción de astros nos hizo elegir los de la izquierda… la cuestión es que por allí que tiramos cara arriba como si no hubiera un mañana hasta que llegamos a un refugio que ¡pardillos! nos pensamos es el de Secús.  Total que muy contentos de ver lo bien que hemos subido, paramos a almorzar que ya es hora.  Lo cierto es que me encuentro un poco dubitativa, pero por otra conjunción de astros, planetas y agujeros negros astrales leo mal el mapa y afirmo que vamos bien.



Desde aquí, los hitos siguen un poco hacia arriba y luego otra vez hay que elegir: izquierda o derecha.  Aquí sí me entra un poco el talento y pienso “a la izquierda Peña Agüerri que subí hace años, tiene que ser a la derecha”, además sé que en algún momento esto debería llanear cosa que enseguida ocurre.  Ahora nos encontramos caminando plácidamente por una bella faja que nos descubre unas magníficas vistas del Bisaurin, con un patio considerable pero muy cómoda de caminar nos va llevando entre paredes calizas hasta una semi-cueva donde nos encontramos un rebaño de ovejas que nos salen al encuentro. 




Entre ellas aparece una cabrita de color canela que se me enfrenta.  Asustada por si me da un cabezazo y me lanza al vacío me aparto de ella lo cual le da paso en busca de Bonito que es menos asustadizo y la encandila (como hizo conmigo, ladrón) de tal manera que el animalico más que una cabra parece un perro y decidimos bautizarle “Tobi” pues nos sigue a todas partes.


Continuamos por la faja que ya nos va orientando al norte y la Sierra de Secús y, mientras jugamos con Tobi, veo un sarrio un poco más abajo.  Me dispongo a fotografiarlo y en ese mismo momento caigo en la cuenta de que nos hemos metido una pedazo de embarcada de las buenas de verdad.  Más abajo aprecio la senda que discurre junto al Barranco de Agüerri que es por donde deberíamos haber pasado.


¡Ale! ¡ya la hemos liado! a ver cómo salimos de esta.  De momento, seguimos por la faja contemplando las caprichosas formas del Bisaurin por esta cara,  hasta que una pared caliza se abre con su patio a nuestros pies.  Desde aquí podemos ver el verdadero Refugio de Secús más abajo, así que hemos de buscar la manera de alcanzarlo.  Encontramos una ladera algo empinada que nos ayuda a bajar unos cuantos metros hasta que damos con una pequeña chimenea que destrepamos sin dificultad hasta el barranco.  Sólo nos queda acercarnos al refugio y de allí al paraje de Secús donde hambrientos y aliviados paramos a comer.




Desde aquí ya divisamos el collado de Secús al que nos tenemos que dirigir.  Estudiamos bien el mapa entre todos, hacemos votaciones y, por mayoría aplastante, nos dirigimos hacia él bordeando y dejando a nuestra derecha el barranco.


Estamos cansados del esfuerzo extra realizado, pero aún queda día y tenemos cama y cena reservadas.  Caminamos tranquilos pero las características del terreno nos hacen ganar altura con rapidez.  Vamos salvando resalte tras resalte, siguiendo los pocos hitos existentes que nos indican lo poco transitado del lugar a pesar de la belleza de las paredes norte del Bisaurin.



Nos encontramos con un nevero y no llevamos crampones, no nos queda otra que salvarlo por su derecha al estilo “María un pasito pa’lante un pasito pa’tras” por pedrera.  Desde aquí ya queda poco.  Un último empentón, tragazo de aquarius y gel mega-vitaminado mediante, nos plantamos en el collado de Secús ¡por fin!.  Aquí se nos abre la vista hacia los colosos de Panticosa allá adelante a la izquerda y más abajo se aprecia ya la Plana Mistresa, nuestro próximo objetivo.


Empezamos el descenso por una estrecha canal a nuestra izquierda que destrepamos hasta encontrar los hitos que nos indican el camino a seguir.  Poco a poco, perdemos altitud y atravesamos un nuevo nevero primero por su derecha hasta que los hitos se adentran en él.  Bueno, no hay mayor peligro ¡a esbalizar todos!.


Al terminar el nevero, el terreno se hace más amigable y alcanzamos la Plana Mistresa donde ya hay una tienda de campaña con sus habitantes dispuestos a pernoctar en este bonito lugar.  Sólo nos queda seguir la senda hacia la derecha en busca del Refugio de Forestales desde el cual en menos de una hora y pasando por el Refugio de Oldecua,  alcanzamos el ansiado Refugio de Lizara.


Cansados pero contentos nos adecuamos al lugar para degustar una magnífica cena compuesta por lentejas (con verduras) , pollo (con patatas y guisantes) y flan (con canela) regado todo con vino sin etiqueta que sabe lo menos a rioja reserva.  Tras cenar, una infusión para esta tontita y licores variados para el resto antes de echar los cuerpos a las camas que nos esperan.

Ha sido una jornada larga.  La embarcada nos ha hecho perder tiempo aunque hemos descubierto un itinerario que, sin estar marcado en los mapas y sin querer ha hecho nuestras delicias por su singularidad.  Consultando varios mapas me encuentro dos topónimos que darían alguna explicación a la Faja tan bien pisada y trazada: "Faxa do Caznarez" o "Faxa Baco".  Alguna de las dos será pero no he encontrado más referencias en internet, habrá que preguntar un día de estos por el lugar.

Fecha real: 21/09/2013
Cartografía: Editorial Pirineo nº 1.  Valles de Ansó, Hecho y Araragües
Desnivel contando la embarcada: unos 1.200m.
Tiempo invertido: sus 10 horas contando paradas varias (muchas).