jueves, 29 de junio de 2017

Pico Tebarray (2.886m)


Como una de las pirámides del circo de Piedrafita, la elegancia del Pico Tebarray es indiscutible y su facilidad de ascensión demostrable como vais a ver en breve.  Teniendo alrededor tantos tresmiles y tanta pirámide “marchosa”, este pico se reserva para quienes buscamos más belleza que dificultad y para los que además ya hemos culminado otros “trofeos” circundantes.  Hoy es el día en que Bonito del Norte y Servidora de Ustedes, mano a mano, vamos a atacar su cumbre oiga, que no se diga que no hemos estado.



Hemos dormido en el Balneario de Panticosa desde donde empezamos a caminar por detrás del Refugio de la Casa de Piedra adentrándonos en la senda señalizada hacia Bachimaña, Respomuso, etc por GR11.  La cosa, como siempre por estos lares, arranca muy empinada trazando zetas hasta el Mirador de la Reina desde el que contemplamos ya las aberrantes nuevas instalaciones del Balneario y sus hoteles a nuestros pies.


Continuamos ascendiendo sin perdón por el incómodo terreno típico de Panticosa: caos de granito que nos hace sudar de lo lindo a penas habiendo empezado.  Cuando llevamos unos dos kilómetros caminados y sobre la cota 2.000, la pendiente se suaviza muy ligeramente y nos acercamos al cauce del Barranco Caldarés.  En esta zona, la senda busca los mejores pasos por la roca, en las zonas más expuestas hay unas delgadas sirgas que nos ayudan y dan seguridad pues una caída al barranco podría ser fatal y más hoy con el gran caudal que baja.  El paisaje se abre hacia un rellano y queda a nuestra vista la Cascada del Fraile a cuya izquierda queda la archi-famosa cuesta homónima, menos mal que aún da la sombra.


El sol nos da de lleno cuando llegamos al Ibón Bajo de Bachimaña y vemos el Refugio a nuestra derecha.  Paramos un momento a encremarnos y pertrecharnos con gorras y gafas que a partir de aquí la solana va a ser continua.   Ahora medio-llaneamos mientras los Ibones de Bachimaña van quedando a nuestra derecha, primero el bajo con su refugio y luego el alto con su presa y su inmensidad, ¡que grande es, tú!.



En un pequeño rellano, dejando ya algo atrás el Ibón Alto de Bachimaña, tenemos que cruzar el cauce que baja de los Ibones Azules hoy algo complicado por el deshielo, pero no llegamos a mojar del todo las botas.  Paramos a almorzar bajo el cruce que nos indica el camino hacia Respomuso por la GR11.

Sólo tenemos que seguir las marcas rojiblancas para, en mucho menos de lo que nos parecía y tras superar otro caos granítico dejando atrás la Cascada de los Azules, llegamos a los Ibones Azules que aún portan algo de hielo y los vamos dejando a la izquierda para adentrarnos en el valle que se nos presenta, tal como esperábamos, todavía cubierto de nieve y menos mal, porque ésta facilita mucho la progresión.  Nos ponemos los crampones aunque la pendiente y la calidad de la nieve no entrañan riesgo alguno, y continuamos en busca del Cuello del Infierno.

Cascada de los Azules y Picos del Infierno

Ibón Azul superior y Pico de las Marmoleras


Llegados al Cuello del Infierno, por fin apreciamos la perfecta pirámide objeto de nuestros deseos de hoy.  Nos quitamos los crampones ya que aquí se acaba la nieve y Giramos a nuestra derecha siguiendo la GR11 en un flanqueo a media ladera con el Ibón a nuestra izquierda por una pedrera que nos deposita a los pies de una pequeña, empinada y descompuesta canal por la que nos auparemos echando alguna mano a roca pero sin más dificultad.  Alcanzamos el Collado de Piedrafita y abandonamos la GR11 girando a nuestra izquierda y encaramándonos a un trocito de cresta tras el cual la senda serpentea cómodamente la ladera Sur del Pico Tebarray que conquistamos cansados pero contentos.  Estamos solos así que aprovechamos para pasar un buen rato disfrutando de la cima y sus vistas.

Flanqueo hacia la cima

Infiernos al alcance de la mano

Balaitous y Respomuso a sus pies

El "amo" Vignemale
Aunque se está estupendamente, en algún momento habrá que bajar así que arrancamos desandando nuestros pasos.  Solventamos todo el descenso por el mismo itinerario de subida excepto el tramo que va del Ibón Azul inferior al Bachimaña superior para poder ver más de cerca la Cascada de los Azules.  Por lo demás “sin más” llegamos de nuevo al Balneario agotados no sólo por la longitud de esta ascensión sino también por el tremendo calor reinante.

Último vistazo a los Infiernos

Mitad de camino de bajada, sólo queda lo peor

Preciosa y relativamente fácil excursión recomendable para iniciarse en la dureza del terreno de la Alta Montaña.  Importante desnivel y larga distancia a cubrir.



AQUÍ el track

Fecha real: 18/06/2017

Desnivel acumulado: 1.400m

Distancia recorrida: 19km

Tiempo invertido: 10h




1 comentario:

Eduardo dijo...

Hola Pirene.

Ese tramo del GR.11 desde que se construyo el refugio de Bachimaña, está bastante masificado, yo creo que ahora es mejor subir por el Camino Machos, bastante más solitario, e igual de chulo.

Recorrido técnicamente fácil, pero que hay salvar una distancia, y desnivel considerables, el tramo final con el ibón, y el pico Terrabay de fondo, me parece espectacular.

Un saludo.