lunes, 18 de abril de 2016

Alto de Guajara (2.718m)



Como buenos expertos en planes B, tras renunciar por motivos administrativos a culminar el Teide desde el nivel del mar, ayer nos dedicamos a visitar el Parque Nacional de Las Cañadas del Teide al más puro estilo turista: subiendo con el teleférico hasta casi tocar la cima, tras lo cual disfrutamos también de los paisajes lunares de esta zona y de los múltiples paseos cortos que nos introducen en el tipo de terreno al que nos enfrentaremos mañana cuando, atendiendo a las recomendaciones de la Oficina del Parque, ascenderemos al Alto de Guajara, un monte estrategicamente situado frente al Teide que, mil metros más pequeño, nos brindará una amplia panorámica del volcán y sus coladas.

El Teide desde la carretera nos enseña las nieves que nos impidieron el ascenso

Tras hacer la obligada fotografía del Roque Cinchado, aparcamos en el Parador Nacional en busca de la ruta nº5 dirección a la Degollada de Guajara que parte a nuestra derecha mirando de frente el Parador, junto a un panel descriptivo de la zona. Empezamos a caminar llaneando por una senda que serpentea en un terreno pedregoso y árido que nos acompañará implacable durante toda la jornada.  Pronto nos encontramos con una pista que seguiremos a nuestra izquierda.


El famoso Roque Cinchado


Menos mal que estamos finiquitando marzo y todavía no han subido las temperaturas a verano porque caminar por este desierto es más duro de lo que aparenta pero eso sí, el paisaje es tan extraño a lo que conocemos que resulta entretenido ir ascendiendo mientras se seca la garganta y los ojos se abren como platos con cada novedad.  No hay pérdida posible, sólo hay que seguir la pista.




Conforme nos adentramos en este caos de lava solidificada y transformada, vamos observando la flora a ratos parecida y a ratos muy distinta de lo conocido, especialmente por el Tajinaste del que vamos divisando algún esqueleto y entendiendo su magnitud pues pueden llegar a medir hasta 2 metros.  Oiga, pedazo de flor.

Al alcanzar algo de altura, se abre la visión de la magnífica mole del teide tras los esqueletos de los Tajinastes

Tras unos 4 kilómetros de pista, encontramos el desvío de la ruta nº 5 a nuestra derecha abandonando así la pista y la GR131.  Aquí empieza una penosa cuesta bajo el sol implacable sin una miserable sombra y sobre un terreno más bien inestable, como una especie de ladera de piedra pómed estabilizada a penas por unos cuantos matojos.


Tras esta primera cuesta, llegamos a un collado, final de la ruta nº5 "Degollada de Guajara" donde un panel informativo nos encamina a nuestra derecha por la ruta nº15 "Montaña Guajara" que nos llevará a nuestro objetivo.

Si la primera cuesta nos ha parecido dura es porque no teníamos ni idea de lo que nos esperaba pues tras bordear la cabecera del Barranco del Río por una agradable y llana faja, emprendemos una sufrida ascensión por un canchal desértico, blando y resbaladizo capaz de desanimar al más pintado pero tras el cual una amplia explanada coronada por las ruinas del antiguo observatorio nos recibe con unas preciosas vistas de toda la cara sur del Teide, los campos de lava y a nuestra espalda el Atlántico en su inmensidad y el mar de nubes típico de las laderas del volcán.



Nos quedamos un buen rato comiendo y disfrutando del calor y las vistas.  Pero hay que regresar, que aún queda mucha isla por visitar así que desandamos nuestros pasos por exactamente el mismo camino sufriendo los rigores de la tarde desértica y llegamos al Parador Nacional del Teide muertos de sed.  Hoy sí que nos hemos ganado una fría y gran cerveza.



El track, sólo de ida (regreso por el mismo sitio) AQUÍ

Fecha real: 28/03/2016

Desnivel ascendido: 697m.

Distancia recorrida: 14kms.

Tiempo invertido: 5h en total

1 comentario:

Hoy costra, mañana pus dijo...

Hola Pirene¡

Oye, que majo, ya no me acordaba de aquellos paisajes, ¡¡que envidia!!.

¡Salud!

Fer