domingo, 17 de enero de 2016

Pasarelas de Montfalcó y Congosto de Mont-Rebei

 
Cuando mi amiga Mónica me propuso pasar el fin de semana en el Albergue Casa Batllé de Montfalcó, no lo dudé y menos todavía cuando me comentó que la idea era un día pasear por las Pasarelas de Montfalcó y otro visitar Montaña, cosas ambas que servidora y alguno más tenemos pendientes.
 
Finalmente nos encontramos en Huesca: Mónica y Alberto con sus amigos Miguel e Izarbe, José Miguel, Bonito del Norte y Servidora de ustedes para poner rumbo a Viacamp donde nos adentraremos en una larga pista que culmina en el Albergue donde almorzaremos antes de empezar a caminar.
 
 
Frente a la puerta del Albergue, un poco a la izquierda, está el cartel indicador y la señalización de, ojo a la paradoja:  “Camino Natural”.  Desde aquí, empezamos a caminar en franco descenso por una senda ancha y muy pisada que pronto se cruzará con la pista que culmina en la Fuente de Montfalcó.  Un poco más abajo la pendiente se suaviza y comenzamos un flanqueo, siempre descendiendo,  en busca de las paredes que albergan la primera pasarela que nos espera encaramada sobre las aguas del Noguera Ribagorzana azul y manso previo al Embalse de Canelles.

Este primer tramo flanquea la pared sobre las aguas del río, lo que le confiere una gran sensación de vértigo si uno mira mucho hacia afuera.  Particularmente, he preferido mirarme los pies continuamente y muy pocas veces hacia el vacío pues no sufro vértigo, pero sí “mieditis aguda”.  Entre comentarios y risas, lo cierto es que todos sudamos de lo lindo, en parte por la humedad reinante y en parte por las prisas que nos damos en abandonar el vacío lo antes posible.



Llegados al final de la pasarela, nos encontramos en un alto con unas espléndidas vistas del Congosto de Mont-Revei que no nos abandonarán mientras descendemos vertiginosamente por una ladera rocosa bien equipada con unos maderos “quitamiedos” que nos ayudan a progresar con la vista puesta en el Congosto y el puente colgante que nos servirá para alcanzarlo.

 
Una acentuada rampa nos sitúa a los pies de la segunda pasarela que nos ayudará a salvar un murallón sobre el pinar que poco a poco va quedando a nuestros pies convirtiéndose en una masa verde sobre la cual, ciertamente, no me apetece nada caer así que retomo mi técnica de “vista a los pies” hasta que llegamos al alto donde finaliza este gusano de madera “natural”.  Ahora toca otra buena bajada por terreno rocoso hasta el puente colgado sobre el que cruzaremos conteniendo la respiración sobre el vacío y el azul verdoso del agua a nuestros pies.




Situados en la otra orilla, nos encontramos en tierras catalanas y bromeamos sobre si llevamos el pasaporte por si acaso hubiera un control fronterizo, que no lo hay ¡jo!.  Tras una pequeña subida, nos incorporamos a la GR1 que transitaremos dejando el agua a nuestra izquierda y adentrándonos en el camino horadado en la roca que se utilizó para la construcción de la presa del Embalse de Canelles.


Nosotros caminamos en sentido contrario a aquellos obreros que las debieron pasar canutas entonces,  disfrutamos de los paredones que nos rodean y jugamos con nuestras voces haciendo que el camino resulte corto cuando finaliza el estrecho y el paisaje se abre para ofrecernos un lugar donde comer y reposar un rato antes de retornar sobre nuestros pasos sin más novedad que las luces del atardecer que hacen nuestras delicias mientras afrontamos las últimas pendientes en busca del Albergue Casa Batllé que hoy nos dará cobijo y alimento.




 

No hice track.  Hay unos cuantos en wikiloc y es imposible perderse.
Fecha real: 09/01/2016
Desnivel ascendido: aproximadamente unos 400m de regreso
Distancia recorrida: unos 14km
Tiempo invertido: 5,5h

Por la mañana nos acercamos a la Ermita de Santa Quiteria en un corto y agradable paseo tras el que pondremos rumbo a Montañana que visitaremos antes de comer en Puente de Montañana y volver a casa encantados de un fin de semana muy divertido, disfrutando de muy buena compañía.



 



4 comentarios:

Eduardo dijo...

Hola Pirene.

Esta ruta la hice hace dos o tres inviernos, y nos gusto mucho, no así tanto los dos tramos de pasarelas, que además de hacer daño a la vista, están bastante mal hechas (peldaños pequeños, sirgas destensadas y bajasm y muy estrechas).

Un saludo.

Hoy costra, mañana pus dijo...

Hola Pirene¡

Madre mía que pedazo de montaje de pasarelas y sirgas, a ver si les dura...

¡Salud!

Fer.

David Naval dijo...

Buenas!
Lo que le decía a JM, que al final tendré que ir a conocer tan magna construcción, antes de que empiecen a desprenderse peldaños y las clausuren.
Un abrazo.

Pirene dijo...

Sí EDUARDO, a mí también se me hicieron estrechas.

Les durará poco FER, no han hecho nada de mantenimiento y no parece que lo vayan a hacer... algún día pasará algo y ya veremos.

Ya estás tardando DAVID, que eso va a empezar a "hacer aguas" en nada como sigan así. Os gustará, ya verás.

Salud!