sábado, 31 de mayo de 2014

Trekking de Langtang. Día I: De Syaphru a Lama Hotel

Pues sí, miren ustedes, he estado un poco ausente pero no por dejadez sino porque he estado cumpliendo el sueño de cualquier montañera-o trekkinera-o: visitar el sin par Nepal amor de nuestros amores.

Bien es dicho que para conocer este país, lo mejor es calzarse unas botas y realizar uno de los innumerables trekkings que oferta el reino de los Himalayas.  Nosotros (Bonito de Norte y Servidora, boda mediante) escogimos el de el Valle de Langtang por varios motivos: es “poco transitado”, las guías lo ponen como el tercer más popular y es lo suficientemente corto como para poder hacer más cosas después y aprovechar el viaje que vaya usted a saber si volvemos.


Así que tras un aterrizaje la mar de movidito en Katmandú, un viaje de siete horas en autobús para cubrir 180km. y dos asquerosas noches en vela culpa del Jet-Lag de marras, me encuentro saliendo del barrio turístico de Syaphru en busca del primer puente de los cuatro que cruzaremos hoy, tras el cual me encuentro con el auténtico asentamiento de Syaphrubesi donde ya empiezo a respirar ese ambiente tibetano que he venido a buscar.



Encabeza la excursión nuestro guía Imán, a quien a ratos apodamos “pequeño buda” por su estatura, por su graciosa panza y por su encantadora y chisposa sonrisa.  Él nos guía pero siempre por detrás nuestro, como vigilándonos y detrás de él, sorprendentemente vemos acercarse la figura de nuestro porteador Mahesh a quien terminaremos apodando “prince porter” el príncipe de los porteadores por ser el más guapo y simpático del lugar llevándose de calle a toda hembra viviente de la redolada.

Terminadas las presentaciones, decía antes, continuamos camino por muy buena y marcada senda dejando todo el tiempo el río a nuestra derecha y adelantando coreanos que parece que tengan dos por uno en billetes a Nepal.


 Hace mucho calor pero el paisaje es tan alucinante que se nos pasan todos los males.  Estamos a más de 1600m. de altitud pero nos encontramos atravesando una auténtica jungla desde la que, sin embargo, comenzamos a contemplar los primeros cincomiles imposibles de fotografiar por la luz matinal veraniega.

Caminamos prácticamente solos por una cómoda senda que a ratos se va empinando pero que siempre da algún descanso.  Cruzamos un segundo puente para encontrarnos con una esquiva familia de monos que nos vacila lo justo como para no poderles hacer foto.



Cruzamos un tercer puente tras el que la senda se empina más aún durante un corto tramo que nos llevara hasta Pahare Hotel donde haremos una corta parada con té negro (khalo tea) inluido.




Al continuar camino, Imán nos enseña unas colmenas de avispas salvajes.  En la foto no se aprecia bien, pero son descomunales.


 Ahora sí, la cosa se pone pina ya para siempre hasta llegar a Bamboo Lodge donde paramos a comer un delicioso Dhal-Bat (arroz, sopa de lentejas, curry de verduras, espinacas y pan de maíz) servido por una encantadora niña de las tantas que veremos trabajando durante estos días.




El camino continúa en la misma línea con sus tremendas rampas y sus pocos llanos.  Cruzamos el cuarto y último puente de hoy para llegar a otro pequeño asentamiento donde paramos un ratito a beber y descansar. 


A tan solo un cuarto de hora por senda llana desde aquí, llegamos finalmente a Lama Hotel, nuestro destino de hoy donde al poco empieza a llover y así seguirá toda la noche.  Aquí termina la etapa de hoy con sus seis horas netas caminadas y sus 1.300m. de desnivel ascendidos.  Nada mal para ir empezando.


Fecha real: 04/05/2014
Cartografía: la cabezota de Imán
Desnivel: más o menos 1300m.
Tiempo invertido: Unas seis horas

8 comentarios:

Eduardo dijo...

Como mola, a mi también me gustaría hacer uno de estos, pero mi compañera de viaje, es de poco caminar... La verdad que hay unos cuantos trekking, yo este lo seguí cuando lo hizo Jorge del blog La Meteo que viene, y me gusto mucho. Para empezar no está nada mal, ya nos irás contando el resto de las etapas, saludos

Enrique Martínez Labalsa dijo...

Jobar Jobar y Jobar, yo pensando ¡pobrecica no está yendo al monte! pues que me alegro un montón que disfrutéis del sobrepuerto de allí. Seguiremos con interés vuestras crónicas y fotos que, por favor, seguirás poniendo. Pronto serán nuestras bodas de oro, y no se yo si... Saludos

J. M. N. dijo...

Buahhhhhhhh!!!!!!
Que mala persona estoy siendo ahora mismo!!!!!!!!!!
Que envidiaaaaaaaa!!!!!!!!

Si lo vuestro con Bonito no funciona (que funcionará porque es un tipo inteligente y apuesto) me caso contigo y repetimos vale, vale, vale????????

De buen rollo eeeeh!!!!.
Hala saludos y un abracico pa el un beso pa tú.

David Naval dijo...

Muy chulo, y muy diferente. Bonita experiencia.
Ya estoy esperando la "segunda entrega". Yo lo de ir al Himalaya lo veo como imposible, así que al menos lo conoceré a través de tus crónicas.
Abrazos!

Marta Alejandre dijo...

Que fotos tan bonitas Irene!!! Muy buena entrada en el blog....con esta descripción esperando ya la siguiente!!! Un abrazo!!!

Pirene dijo...

¡Ais cuantos abrazos! ¡que bien!

JM, te puedes permitir toda la envidia que quieras, así será mutuo que tú tampoco te lo montas mal eh pillín.

DAVID, nunca digas "nunca".

¡Que bueno verte por aquí MARTA!

Próxima entrega en breve.

Abrazos a tod@s!

Pirene dijo...

ENRIQUE, te estoy viendo... ¡sois carne de himalaya! jejeje

EDUARDO, la verdad es que a uno le tiene que gustar el monte para ir a Nepal, si no no creo que se disfrute.

Gracias por pasar!

silvia dijo...

Bueno, bueno...ya tenía yo ganas de ver y leer las aventurillas que te has corrido por Nepal.
No hace falta que te vuelva a repetir la envidia que me das, verdad??
Esperaremos segunda entrega...
Un abrazo!