jueves, 11 de julio de 2013

Lapaquiza Linzola (2.116 m.)


Ayer, cenando en el Camping de Zuriza, decidimos optar por el Chamanchoia para hoy pues Bonito del Norte tiene que estar pronto en Güeskonsin y la excursión parece corta.

Por detrás del refugio de Linza sale una senda identificada con un par de hitos que se adentra en el denso y bello bosque, la seguimos sudando otra vez como energúmenos.  La senda asciende “a cuchillo muy afilado” y tras una hora de ascenso agotador y sudoroso nos deposita en el Collado de Zaparreta.  Aquí nos embarga la duda, en principio tendríamos que ir hacia nuestra izquierda hacia el puñetero Chamanchoia de marras pero no lo vemos claro y con mi historial de embarcadas decidimos sacar el mapa a ver si nos aclaramos.  Una vez aclarados, la cresta herbosa que se dirige a Lapaquiza Linzola nos atrae más que meternos otra vez en el bosque, bonito pero monótono.


Hacemos una paradita para recomponer los cuerpos tras el palizón de antes y, mientras nos zampamos alegremente unos cacahuetes contemplamos encantados el Gamueta que subimos ayer.  También aprovechamos para repasar bien el mapa y calcular el tiempo que tenemos, si apuramos un poco nos da tiempo de subir al Lapaquiza por aquí y bajar a buscar el Cuello de Linza para completar ruta circular.  Ale pues, nos ponemos en marcha.


La cosa es muy sencilla, sólo seguir la cresta que además se presenta bastante pisada para enseguida llegar al pie de la pirámide, aquí con bastante precaución pues el terreno está muy descompuesto y tiene pinta de que lo habitual sería pasar justo por donde hoy nos encontramos un nevero.  No hay problema, lo superamos rápidamente y en “cero coma” nos plantamos en la cima.



Desde aquí se contemplan de cerca los reyes de la zona: Mesa de los Tres Reyes, Mallo Acherito, Petrechema…





Las tripetas piden guerra y hacemos como ayer, sentadetes en la cima más majos que ninguno, abrimos el túper de tortilla para comprobar ¡oh cielos! que la pobre ha sufrido los rigores del calor y se ha puesto malita, y como nosotros no queremos ponernos malitos también, nos zampamos todo el fuet que nos queda y para abajo que ya es hora y las nubes empiezan a amenazar.  Sólo hay que rodear una loma herbosa justo debajo nuestro e ir a buscar el sendero que lleva al cuello de linza, la cosa se nos complica un poco por la nieve acumulada pero la evitamos fácilmente hasta dar con “el camino bueno” que seguimos sin problema hasta el Cuello de Linza y de allí al refugio homónimo donde cae la merecida cerveza, de medio para Bonito y con limón para servidora.

Maja excursión nos ha salido ¡si señor! Aunque llegando justetes a Güeskonsin pues de cuatro horas que teníamos pensadas para el Chamanchoia, la cosa se ha convertido en siete para patearnos Lapaquiza de arriba abajo y viceversa … pero da igual, el monte es lo que tiene…


Fecha real de la triunfada: 01/07/2013
Cartografía: la misma que ayer
Fotografías: igual dejo de poner esto ¿no?

4 comentarios:

David Naval dijo...

Buenas,
No, si al final te vas a tener que echar un GPS ("yipiés" que dicen los entendidos). Y luego no sabrás vivir sin él!
Y así te quitas ese papel que tienes asumido de "embarcadora", je, je.
Buena circular. Esa la tengo que hacer algún día yo con los esquises.
Saludos.

Eduardo dijo...

Estoy con David, comprate un Gps, que parece una chorrada, pero una vez lo tienes, viene de maravilla. Esa zona es muy chula, pero queda la mar de lejos, para ir desde Zaragoza, haber cuando me acerco un fin de semana, saludos

Enrique Martínez Labalsa dijo...

Coincido con mis pre-escribidores. Lo del GPS va sensacional, tanto para planificar como para evitar embarcadas (yo le debo muchisimo). Ademas con Wikiloc esta todo chupao. Me has convencido, tengo que volver a esa zona. al final siempre termino diciendo quemajoeselmonte.
Saludos

Pirene dijo...

Pues la verdad es que sigo resisistiéndome al GPS. Estoy acostumbradísima al mapa y la intuición que tampoco me fallan tanto... no sé, me da buen rollo la sensación de aventura, controlada eso sí, que siempre sé dónde estoy.

Pero bueno, seguro que algún día caigo, pero todavía no.

Os animo a que no os echéis atrás por la distancia, es tan simple como aprovechar y hacer noche allí o madrugar, que vale la pena. Palabra de jóven castora!

Salud!