jueves, 14 de septiembre de 2017

Pico Robiñera (3.003m.)


Tenía por ahí alguna oferta “tresmilista” bastante apetitosa, pero cuando Marian me dijo que estaba motivada para subir su primer tresmil, no dudé.  Hacía muchos años ya había estado yo por el Robiñera pero no lo culminé, así que la triunfada estaba servida: un tresmil fácil y además capicúa, perfecto para un bautizo “tresmilero”.  Componemos el equipo: Marian, Jesún (A.K.A. Tato), Santi (A.K.A. Tolo) y Servidora de Ustedes para servirles.



Salimos de Huesca a las seis de la mañana y tras un par de horas de coche, paramos en la gasolinera de Parzán para seguir nuestro plan de Almorzar “de mesa” en la cafetería, cosa que muy a nuestro pesar se alarga lo suyo y hasta las nueve bastante pasadas no conseguimos retomar camino, ahora hacia Chisagüés y de aquí por la pista hasta el Llano de Petramula donde aparcamos.

Son las diez de la mañana cuando empezamos a andar subiendo por la pista y enseguida, en una curva muy cerrada de derecha, nos desviamos a nuestra izquierda (Este) siguiendo la senda que nos indica hacia los Ibones de La Munia.  Ascendemos cómodamente por senda muy clara y bien trazada, ganando metros sin mayor dificultad hasta llegar a las inmediaciones del Collado de las Puertas donde encontramos un desvío, aquí tendremos que cruzar el Barranco del Clot de los Gabachos todavía sin caudal pues si continuamos la senda principal por la izquierda nos iríamos a La Munia, así que nos dirigimos a nuestra derecha.

La senda transcurre al principio por terreno amigable siempre con el Robiñera a la vista

Se aprecia la senda que tenemos que seguir a nuestra derecha


El terreno cambia: se empina y dificulta pero no hay pérdida, la senda está marcada y ante el mínimo despiste siempre hay un hito que seguir.  Nos encontramos con un resalte rocoso que superamos ceceando y fiándonos de la adherencia tras lo cual nos acercamos al tramo que más temo de lo que recuerdo: una pedrera infame que echa para atrás al más pintado, pero con paciencia y buen humor superamos las infinitas zetas que ayudan a superarla.


Las vistas de las Tres Sorores animan a continuar

Pedrera infame

La pedrera finaliza en otro escalón que superamos con una fácil trepadita que nos deposita en una antecima tras la cual entramos en un tramo de arista con algún paso fácil pero “ambientado” donde nos cruzamos con un nutrido grupo de montañeros que ya descienden.

Ibón de La Munia


El girante marrón es La Munia y justo delante está la cima de color gris del Robiñera salpicada del colorido de un gran grupo de montañeros

Tras un par de sube-baja nos aproximamos por fin a la amplia cima donde por suerte, ya solo queda un grupo de cuatro personas que nos hacen las fotos de rigor.  Aprovechamos el buen tiempo para comer y bebernos el tradicional vasito de Cava que ha traído Marian para celebrar su bautizo en esto de los tresmiles.  Hago de madrina y la nombro “Lady Marian de Robiñera” poco antes de comenzar a bajar siguiendo exactamente el mismo itinerario de subida.

Cara Norte de las Tres Sorores

Zoom a Su Majestad Vignemale

Y ahí se queda el Robiñera y su insufrible pedrera
Sencilla y muy agradable ascensión a un tresmil sencillo.  Tampoco tomárselo a la ligera, alcanzada la cresta se suceden pasos y zonas de alta montaña que requieren atención.

 


AQUÍ el track

Fecha real: 20/08/2017

Desnivel: 1.100m

Distancia: 9km

Tiempo invertido: 7h

2 comentarios:

carmar dijo...

¡Un muy adecuado "primer tresmil"!

Pocas pedreras resultan agradables, y ésta es una de las que no lo son.

Comenzar a caminar a las 10am tiene su aquel :-D

Salud y Montaña.

Eduardo dijo...

Hola Pirene.

Menudo madrugón para acabar desayunando en el bar, con lo a gusto que se está en la cama a esas horas.

Partiendo de la base, de que no hay tres mil fácil, para mi el Robiñera es el más asequible, eso no quita, que haya que ganárselo.

Un saludo