lunes, 10 de septiembre de 2018

GR11 del Mediterráneo al Cantábrico. Etapa 6: Albanyá – Talaixá



Hemos dormido en Figueras donde tomamos el autobús de la compañía SARFA a las 6:15am que nos deja en Albanyá a las 7:00am.  Comenzamos a caminar exactamente donde lo dejamos la última vez y atravesamos el pueblo dirección Este hasta dejarlo a nuestra espalda.  Dejamos atrás el Camping y varias construcciones.

El asfalto se convierte en hormigón a la altura de Can Ferrers donde la pendiente comienza a acentuarse pero poco.  Se hace tremendamente monótono el superar los diez kilómetros que nos llevan hasta Can Galán cuyas dependencias atravesamos e inmediatamente la cosa cambia de repente y nos desviamos a nuestra derecha para introducirnos en la senda mediante la cual, no sin una buena dosis de esfuerzo, superamos las tremendas rampas y arribamos al Collado de Bassegoda (1.100m), por primera vez superamos los mil metros de altitud desde que comenzamos esta “aventura”.

Monótona pista

Al ganar altura volvemos a ver el Mediterráneo

Can Ferrer y el Pico Bassegoda, protagonista de la jornada de hoy

En el Collado Bassegoda nos incorporamos a una pista que nos lleva hasta el Collado de Principi, mayor altitud de la jornada de hoy.  Seguimos por la pista hasta encontrarnos con un desvío que nos introduce en la senda para iniciar un corto pero pronunciado descenso hasta el Barranco de Tumany que cruzamos y continuamos en muy suave ascenso hasta Can Principi y un suave sube-baja hasta Coll Roig.  Aquí iniciamos el descenso definitivo que nos lleva a Sant Aniol de Aguja habiendo cruzado antes la Riera de la Comella y dejado el antiguo Molino de Sant Aniol a nuestra izquierda.

Collado de Bassegoda arriba a la izquierda

Otra perspectiva del Pico Bassegoda

Ermita de Sant Anyol de Aguja

En este paraje nos encontramos, a parte de la Ermita, un refugio que se encuentra en plena reconstrucción gracias a la Asociación de Amigos de Sant Anyol de Aguja cuyos voluntarios han improvisado una especie de bar a las puertas de la ermita.  Aprovechamos y paramos a comer con las correspondientes cervezas en mano, todo un lujo.  Además, sabemos que hay una poza maravillosa por aquí cerca así que allá vamos para darnos un chapuzón rodeados de turistas que abarrotan el poco espacio seco disponible, huimos por donde hemos venido tal como salimos del agua y seguimos caminando aún con los bañadores mojados puestos pues nos espera el último repecho de hoy a pleno sol.



La senda GR11 continúa frente al Refugio, dirección Sur.  Vamos ascendiendo suavemente paralelos al Barranco de Sant Anyol que va quedando unos cientos metros más abajo a nuestra izquierda, transitando al sol por una faja que sobre la cota 600m y tras unos dos kilómetros desde la Ermita, presenta un paso con cadena, fácil pero con “ambiente” hacia el barranco.  Nos incorporamos a una pista que ya no abandonamos hata el Collado de Talaixá donde se encuentra nuestro Refugio de hoy.

Otra vista del Bassegoda


La casa de Talaixá

Luz de amanecer sobre la Iglesia de San Martí de Talaixá (en recuperación)

Último vistazo al Bassegoda durante el amanecer

Una etapa larga pero agradecida al poderse disfrutar de las pozas de Sant Anyol y lo maravilloso de pasar la noche en un lugar tan especial como Talaixá.


AQUÍ el track

Fecha real: 19/08/2018

Desnivel: 1.400m

Distancia: 23km

Tiempo invertido: 11h40m teniendo en cuenta la larga parada en Sant Anyol

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GR11. Segundo Período.




Llegan las vacaciones de verano y como no tenemos nada mejor que hacer, nos vamos a continuar nuestro proyecto de completar la GR11 desde el Cap de Creus hasta el Cabo de Higuer.

En este segundo período hemos invertido otros cinco días para completar otras tantas etapas que nos han llevado a introducirnos en paisajes de aspecto más pirenaico y a movernos por encima de los 1.000m de altitud.  Vamos, que empieza lo bueno.

TRANSPORTE

Esta vez nos dirigimos con nuestro coche hasta Olot donde lo dejamos aparcado.  Desde aquí tomamos un autobús que nos dejó en Figueras donde pasamos la noche y al día siguiente cogimos un autobús a las 6 de la mañana que nos dejó en Albanyá, pueblo en el que terminamos la última vez y desde donde empezamos ahora.

Para el regreso desde Planoles, última población de este período, utilizamos el único autobús que pasa por esta localidad y que, en dirección a Vic, realiza una parada en Olot donde nos espera nuestro coche.

ALOJAMIENTO

Muchos (y muy valientes) senderistas hacen el tramo de Albanyá a Beget en una sola etapa pues no hay ningún pueblo ni refugio guardado intermedio, así que la gente prefiere darse el sobo y dormir en cama con cena caliente en la mesa.  No es nuestro caso pues comernos más de 2.000m de desnivel y 35k de distancia en una sola jornada, aunque posible, nos resulta insufrible en pleno verano y como inicio de vacaciones. 
Yo que soy una cobarde, no descanso hasta encontrar una solución alternativa, así que siguiendo el consejo de la web rutespirineus.org, que estamos utilizando como guía por ser bastante completa, me pongo en contacto con el Centro Excursionista de Olot donde, por 8€ por persona y día, te dejan las llaves de las instalaciones de “La Casa de Talaixá” ubicada en el Collado homónimo donde hasta los años ’70 del siglo pasado se ubicó la población de varias casas con su Iglesia dedicada a San Martín.  También hay, en la misma construcción, un pequeño refugio abierto donde bien se puede pasar una noche.  La única desventaja del lugar es la ausencia de agua.



El resto de alojamientos, como la vez anterior: hostales reservados con antelación a través de la web de Booking (por cierto, en época estival hacerse a la idea de que va a salir algo caro todo) excepto en Nuria donde nos alojamos en el Albergue, añadir que fue la peor noche de todas, ahí lo dejo.

AGUA Y ALIMENTACIÓN

Las dos etapas que nos llevaron de Albanyá a Beget fueron las más sensibles para el tema del agua y la alimentación, por no haber ninguna localidad o refugio guardado de paso.  Nos tuvimos que cargar a los hombros la cena del primer día y el desayuno y comida del segundo pero valió la pena zamparte una sopita de sobre y una lata de ensaladilla que supieron a estrella michelín en semejante paraje.

En Sant Anyol de Aguja (a medio camino entre Albanyá y Beget) hay fuente, pero mana poco, no estoy segura si manará todo el año.  Nosotros tuvimos suerte y allí estaban los voluntarios de la Asociación de Amigos de Sant Anyol que para sacar fondos nos vendieron un par de latas de cerveza y un par de botellas de agua de litro y medio (más peso a la mochila ¡arg!).

En Talaixá tienen un par de depósitos donde recogen agua de lluvia que no es potable y no siempre están llenos.  Lo mejor es hacer lo dicho, acarrear agua desde Sant Anyol.

El resto como siempre: desayunos y cenas en los alojamientos y comida de ataque  en la mochila (embutido, pan, frutos secos…).

DESCRIPCIONES:


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Circular Panticosa-Ripera-Verde-Panticosa



Ya lo intentamos la primavera pasada con JM pero se nos hizo tarde y la cantidad de nieve tenía su peligro, como pudimos comprobar al ver una serie de aludes de peso que cayeron cerca pero a la suficiente distancia como para disfrutar de su poder y aprender que en primavera hay que madrugar mucho más.

Hoy somos Bonito y yo los que nos vamos mano a mano a darnos esta maravillosa vuelta que nos sirve de entreno para nuestras próximas vacaciones durante las que pretendemos cubrir otro tramo de la GR11 que ya iniciamos la pasada Semana Santa.

Primavera

Verano

Se trata de una excursión de dificultad nula que parte desde la zona trasera de las instalaciones del teleférico de la estación de esquí.  Enseguida vemos una señal que nos introduce la senda que hay que seguir en suave ascenso por un protector bosque mixto.

Tras un par de kilómetros recorridos, cruzamos el puente Zoche sobre el río Boltáica y la pendiente se intensifica para ganar altitud y continuar más suavemente por terreno más abierto desde el que contemplamos las amplias vistas del Valle de Tena a nuestra espalda y los picos Escuellas y Dedo de Yenefrito ante nuestros ojos.

Vistazo atrás durante la excursión de primavera

Dedo de Yenefrito

La senda se va ensanchando conforme nos acercamos de nuevo al río y lo cruzamos gracias a el Puente de la Rata.  Nos incorporamos a la pista y el Valle de la Ripera se abre magnífico ante nuestros ojos.


Y ya la cosa no tiene más pérdida.  Seguimos la pista sin dejarla hasta que desaparece un poco más allá del Refugio del Verde.  Volvemos a caminar sobre la senda que nos aúpa al Collado del Verde y desde aquí iniciamos el abrupto descenso que nos deposita en el Ibón de Sabocos que dejamos a nuestra izquierda para ir en busca de la pista a la que nos incorporamos rodeados de turistas que vienen y van al Ibón de Asnos.  Nosotros continuamos hasta las instalaciones de Petrosos donde hacemos una larga parada de avituallamiento.


Las lazadas de la pista nos permiten contemplar distintas perspectivas mientras avanzamos

A partir de aquí la pista desaparece

Magníficas vistas desde el collado

Desde aquí, siguiendo dirección norte, vamos enlazando tramos de diferentes pistas hasta incorporarnos a la pista principal que desciende directa hasta Panticosa donde echamos directamente la caña del triunfo mientras planeamos la noche, que en Huesca aún son fiestas.

Os dejo un par de fotos tomadas en primavera:

Impresionantes las paredes de Tendeñera todavía cubiertas, más tarde verterán varias coladas

Una probre marmota alucinando de la cantidad de nieve a mediados de Mayo

Excursión fácil pero larga.  Recomendable para todos los públicos siempre que se tenga un poco de forma física y costumbre de andar.



AQUÍ el track

Fecha real: 14/08/2018

Desnivel: 1.100m

Distancia: 20km

Tiempo invertido: 6h

martes, 28 de agosto de 2018

Portiello de Tella y Mallo Gran (2.161m)



Me he venido a pasar el finde con unos amigos que viven aquí en Bielsa. Tras unas cuantas vueltas al mapa y a la predicción meteorologica, Álex y yo decidimos arrancarnos hacia el Portiello de Tella, nos acompaña el encantador Cubi-lete.



En la entrada a Bielsa, a la izquierda mirando hacia el pueblo, parte la senda indicada como GR19.1, variante del Sendero del Sobrarbe GR19. Nos internamos en un agradable bosque por el que en suave pero sostenida pendiente vamos ganando desnivel. Cuando llevamos unos dos kilómetros, nos incorporamos a una pista que recorremos durante otro par de kilómetros hasta abandonarla y reincorporarnos a la senda en las inmediaciones del Barranco de Montinier que se queda a nuestra derecha mientras dejamos atrás el bosque y nos situamos en un praderío que contiene un abrevadero que dejamos a nuestra espalda para internarnos en un último tramo de bosque tras el que se abre el paisaje y nos encontramos el Refugio Montinier a nuestra derecha.



El Mallo Gran y el Portiello a su izquierda


Un pequeño giro a nuestra izquierda y nos encaramos al circo que traza una “C” perfecta coronada por el Portiello de Tella que alcanzamos trazando unas cuantas zetas siguiendo claramente la senda. Al llegar al collado, se amplía la vista hacia el Sur. A nuestra derecha (O) tenemos la Pala de Montinier y a la izquierda (E) la Peña Altura, pero ninguna de las dos es nuestro objetivo. Para alcanzar el Mallo Gran, sólo nos queda ir girando a nuestra derecha para orientarnos al Norte y continuar en suave ascenso por la pradera hasta auparnos a la cima de el Mallo Gran. Un par de fotos, unas almendras, un trago y para abajo por donde hemos venido, que se nos viene alguna nube.

Vistazo al Sur, Peña Montañesa en el centro

La Pala Montinier nos queda a la izquierda mientras nos dirigimos al Norte en busca de la cima del Mallo Gran

Cima

Sencilla y encantadora excursión recomendable para (casi) todos los públicos.




AQUI el track

Fecha real: 22/07/2018

Desnivel: 1.200m

Distancia: 12km

Tiempo invertido: 5h20m

viernes, 3 de agosto de 2018

Vuelta al Midi d’Ossau desde Bious Artigues



El viernes estuvimos en el concierto de Pirineos Sur (Gracias Rubén Blades, de lo mejorcito que he visto en Lanuza) y hoy, domingo, nos dura la resaca ¡que mala es la edad!.  Sin embargo, hace un día maravilloso y las tormentas tardarán en llegar, así que nos proponemos una actividad sin mucho compromiso, nos vamos a dar la famosa vuelta al Midi.  Bonito del Norte y yo solos, de novios.


El punto de partida y llegada es el párking previo al Embalse de Bious Artigues, en el que nos incorporamos a la senda que, marcada con señales blancas y rojas, nos dirige hasta la presa que dejamos a nuestra derecha para incorporarnos a la pista pastoril de Bious, que atraviesa un magnífico y refrescante bosque.  Apenas hemos ganado altitud cuando salimos del bosque y nos encontramos con un llano al que accedemos cruzando el puente sobre el río Bious.




Continuamos recto y estamos muy pendientes pues tenemos que encontrar un desvío a nuestra izquierda que no está bien señalizado.  Lo encontramos cuando llevamos cuatro kilómetros recorridos.  Aquí empieza “lo bueno”.  Ascendemos cómoda pero rápidamente por la senda muy bien trazada que va ganando altitud ceceando por las faldas Oeste del Midi d’Ossau.  No hay pérdida, sólo hay que seguir la senda que asciende decidida y sobre la cota 2.000m nos alcanza hasta el Ibón de Peyreguet donde hacemos una corta parada de avituallamiento.

La senda perfectamente marcada y la silueta del Midi presidiendo, hacen imposible perderse

El Ibón queda primero a nuestra izquierda y luego a nuestra espalda al trazar una “C” tras la que nos orientamos de nuevo al Este y nos adentramos en una zona más rocosa donde nos encontramos un par de Iboncitos que quedan también a nuestra izquierda.  Nos enfrentamos ahora a una pedrera que nos hace sudar de lo lindo al acentuarse la pendiente que no perdona y menos al depositarnos en una inclinadísima ladera herbosa previa al Collado de Peyreguet al que llegamos encantados de saber que ya estamos a mitad de camino.



Alla vamos.  La pedrera y el collado a la izquierda

Vista desde el Collado de Peyreguet

Desde aquí iniciamos el descenso directo al paraje de Pombie, con su ibón y su refugio que conforman una de las estampas que siempre me han encantado de mi adorado Pirineo.  Paramos un rato a comer y refrescarnos, que aún nos queda tela.


Desde aquí iniciamos el regreso quedando ahora el Midi d’Ossau a nuestra izquierda.  Para esto, seguimos la senda que parte del refugio en dirección Norte.  Compartimos ahora ruta con la normal del Midi hasta el Collado de Suzon.  Atravesamos primero un par de incómodos canchales hasta situarnos bajo las paredes Este del Midi para flanquearlas en suave ascenso ahora por comodísima senda que atraviesa la verde ladera que nos lleva hasta el Collado.

Ahora sólo nos queda bajar cómodamente siguiendo la senda que no tiene pérdida y nos transporta por verdes laderas y prados hasta ingresar de nuevo en el bosque donde se agudiza la pendiente en un muy franco descenso de regreso al Lago de Bious Artigues y de aquí al coche.

Llegando al Collado de Suzon, a nuestra espalda queda la canchalera que hemos atravesado

Verde descenso

La cara más amable de Su Señoría el Midi d'Ossau
Fácil pero dura excursión que nos permite contemplar las cuatro caras de este mítico volcán convertido por los siglos en uno de los picos más deseados por cualquier montañero que se precie.  Altamente recomendable.



AQUÍ el track

Fecha real: 15/07/2018

Desnivel: 1.100m

Distancia: 18km

Tiempo invertido: 7h

miércoles, 25 de julio de 2018

Picos de Astún (2.282m) y de Los Monjes (2.346m). En circular subiendo por el Ibón de Truchas y bajando por el Ibón de Escalar



Hoy tenemos pocas ganas, así que nos planteamos una vuelta corta por la cresta del Pico Astún.  Arrancamos en el parking de la estación de esquí homónima dirección NE por la pista que asciende suavemente dejando el Barranco de Astún a nuestra izquierda.   Cuando llegamos al fondo del valle, el Collado de Astún ya queda enfrente pero para alcanzarlo nos queda superar la ladera herbosa eligiendo la dirección O que parece menos empinada.  Enseguida nos encontramos con otra pista que cruzamos para superar otra ladera y plantarnos en la orilla del Ibón de Truchas.  Justo aquí arranca la senda que a nuestra derecha, en un flanqueo casi llano, nos transporta hasta el Collado de Astún.


vistazo atrás llegando al collado

Desde aquí sólo nos queda girar a nuestra izquierda y orientarnos al Oeste para transitar la cresta y su senda evidente hasta el Pico Astún sin ninguna dificultad.  Continuamos por la cresta en suave descenso y superamos un par de destrepes que requieren algo de atención para llegar a una loma herbosa desde la que emprendemos el descenso definitivo al Collado de los Monjes (Col des Moines).


Ibón de Truchas

Cima
Dudamos un rato mirando las nubes, pero como es pronto y parece que aún tardará en llegar la tormenta de todos los días de este magnífico verano, nos lanzamos a la conquista del Pico de los Monjes, oye, que Bonito aún no ha estado.

Desde el collado, continuamos dirección Oeste en claro ascenso por la senda transitadísima.  Rodeamos la Cota 2.290 por nuestra izquierda y seguimos la senda por el Col de Bénou tras el cual empieza “la marcha” que consiste en ir superando varios escalones que nos obligan a utilizar ambas manos.  Aún sin tener mucha sensación de vacío, es bueno extremar la precaución en este tramo que nos lleva directamente a la cumbre donde no perdemos más tiempo que el de un par de fotos y descendemos por donde hemos subido.

Pico Ayous y Lago Bersau

Cima

De regreso al Collado de los Monjes sólo nos queda girar a nuestra derecha, dirección Sur y descender cómodamente por la senda que nos lleva hasta el Ibón de Escalar que queda primero a nuestra derecha mientras llaneamos.   Al poco queda a nuestra espalda para seguir el descenso que más pronto que tarde nos regresa a la estación de esquí donde cerramos el círculo.  De aquí a Canfranc a comer “de plato” que nos lo hemos ganado.




Sencilla excursión muy recomendable.  Atención vertiginosos en el último tramo al Pico de los Monjes.




AQUÍ el track

Fecha real: 8 de julio de 2018

Desnivel: 785m

Distancia: 10km

Tiempo invertido: 4h30m