miércoles, 2 de mayo de 2018

GR11. Primer Período



Nuestras primeras cinco etapas transcurren entre el Cap de Creus y la localidad de Albanyá.  Realizaremos etapas largas con la idea de llegar a dormir a localidades más o menos grandes donde encontrar alojamiento “cubierto” evitando así el peso de los aperos de acampar y de la comida.

TRANSPORTE:

Nosotros fuimos hasta Figueras en nuestro coche y lo dejamos aparcado en un parking cercano a la estación de autobuses donde cogimos un autobús que nos llevó a Cadaqués.  El último día, otro autobús nos llevó desde Albayá de regreso a Figueras.  Para moverse por esta zona, la compañía SARFA tiene una muy buena red de rutas en autobús.

Para ir de Cadaqués al Cap de Creus, contratamos un cochecito eléctrico con conductor de la empresa “Eco-car Cadaqués”.  Lo único malo es que no son nada madrugadores y solo te llevan a partir de las nueve de la mañana.  Si queréis ver amanecer en el Cabo (que deber ser chulísimo) tendréis que ir andando (5km. desde Cadaqués) o convencer y pagar a algún taxista (nosotros no lo conseguimos). 

ALOJAMIENTO:

Esta es la parte más complicada, siendo casi aún invierno y no queriendo portar el peso de equipamiento de acampada, había que buscar alojamiento "guardado".

Tuvimos que adaptar las etapas al alojamiento, así tal cual, adecuando las etapas para terminar siempre en localidades que tuvieran alojamiento disponible.  Utilizamos las webs "booking" o "top rural" para reservar con antelación. 


AGUA Y ALIMENTACIÓN:

Esta zona dispone de poca agua en el camino, así que íbamos reponiendo en cada punto de partida.  Tampoco hacía calor, así que el agua no fue un problema.

Desayunamos siempre en los hostales donde dormimos.  Cenamos también en los hostales o en restaurantes cercanos.  Durante las caminatas llevábamos comida "de ataque" (frutos secos, chocolate, barritas...) en las mochilas para reponer fuerzas durante cada jornada.

DESCRIPCIONES:






GR11 del Mediterráneo al Cantábrico. Etapa 1: Cap de Creus-Llançá


Tras pasar la noche en Cadaqués, nos recoge nuestro “Eco-taxi” en la puerta del hostal para llevarnos hasta el Faro del Cap de Creus en una mañana fresca y desapacible con un viento que incluso me hace perder el equilibrio un poquito.

Desde el faro, buscamos y seguimos las señales de la GR11 que nos llevan hasta el Cap de Creus, donde ponemos en marcha el GPS para iniciar el recorrido de esta mítica senda Transpirenaica. Casi estamos nerviosos y todo, nos espera un más que largo camino hasta el Cabo de Higuer, pero de momento nos centramos en la etapa de hoy, que tiene lo suyo.


Cap de Creus y primera (o última) marca de la GR11

Estamos lo más al Este que podríamos estar, así que si no queremos darnos un chapuzón, lo suyo va a ser comenzar a caminar dirección Oeste siguiendo las señales de la GR. Al llegar al faro nos encontramos con la carretera y, de repente, perdemos las señales blanqui-rojas. Pues nada, por lo que he leído hay que ir un rato por la carretera cosa que hacemos para pronto, tras una curva muy cerrada, reencontrar a nuestra izquierda las señales de la GR11 que aquí se solapan con las de la GR92. Ya solo nos queda seguir las marcas cruzando algún pequeño barranco seco y atravesando un terreno rocoso típico costero mediterráneo, con sus matas bajas, su arena y sus rocas.


Durante los cuatro primeros kilómetros, tenemos la carretera siempre a nuestra derecha. La cruzamos y continuamos adentrándonos más al interior aunque el mar siempre queda presente a nuestra derecha. Pronto nos incorporamos a una pista, siguiendo las marcas roji-blancas y las señales de GR11. Luego la abandonamos, más o menos en el octavo kilómetro, para continuar por la senda que nos lleva a descender a la Riera de Tavellera para luego recuperar lo perdido en fuerte pendiente. Nos encontramos con otra pista por la que continuamos a nuestra izquierda hasta llegar al Coll de Mao donde nos encontramos una pequeña Masía.



Continuamos por la pista y alcanzamos un alto donde un peculiar cartel nos indica el desvío a nuestra derecha, para abandonar la pista y por senda bajar el Barranco Talabre. Volvemos a ascender y observamos a nuestra espalda una construcción que es la Masía de Empaltre. Otra bajada y otro barranco seco nos deposita en las inmediaciones de la Ermita de San Baldiri.



Masía de Empaltre

San Baldiri

Una fuerte pendiente nos deposita en una pista que seguimos a la derecha en franco descenso para ir entrando en las primeras casas de Port de La Selva, hasta donde llegaremos tras rodear un cabo. En el puerto aprovechamos para sentarnos en un restaurante a comer (que raro se hace comer en un restaurante de playa mientras se está de senderismo).

Bajando a Port de la Selva

Vistas desde el Cabo de la Cruz, detrás, más allá, está Llançá

Último vistazo al Port de la Selva

Desde el mismísimo Puerto, decidimos abandonar la GR11 y adentrarnos en la GR92 perfectamente indicada e imposible de perder pues se trata del Sendero de Gran recorrido que recorre (valga la redundancia) la costa mediterránea peninsular española, de Cádiz a Gerona. Elegimos esta opción para ahorrarnos desnivel y porque nos hace ilusión caminar al borde del mar, pero la verdad casi hubiera sido preferible continuar por la GR11 aún con su desnivel pues estos últimos diez kilómetros se nos atragantan ya que prácticamente todo el tramo está acondicionado con diferentes materiales, lo que le aporta una dureza insufrible para unos pies que llevan ya una buena kilometrada. Pero bueno, siguiendo siempre el borde costero, sin pérdida, llegamos a Llançá donde nos toca dormir hoy.

El Cap de Vol

Digamos que esta primera etapa ha sido muy bonita en su primera mitad y algo decepcionante en la segunda. Fácil aunque duro recorrido por su longitud.


AQUÍ el track

Fecha real: 02/04/2018
Desnivel: 530m
Distancia: 26km
Tiempo invertido: tranquilos y con paradas, 8h.

miércoles, 25 de abril de 2018

De paseo por Vadiello: circular al Borón




Hace tiempo tengo comprometida esta ruta con Cuñado, que se conoce la sierra como la palma de su mano y puesto que el Pirineo está impracticable estos días, lo convezco para que se olvide de la nieve un rato.  Nos acompañan mi Bonito del Norte, JM y Kankel.

Para acortar y evitar caminar por carretera y/o pista, dejamos un coche en la boca del antiguo túnel del pantano de Vadiello y con otro nos lanzamos a la aventura por la pista que sale desde cerca del Refugio de Peña Guara hacia Cuello Bail.  Esta pista no está en muy buenas condiciones y sólo conseguimos superarla gracias a la pericia del conductor.  Es decir, recomiendo todo terreno.

Aparcamos en la barrera de la pista y arrancamos a caminar por ella hasta una curva muy cerrada hacia la izquierda donde encontramos un desvío por nuestra derecha.  Nos adentramos en una boscosa y amplia senda que en suave ascenso nos acerca a las inmediaciones de Los Pepes y la Peña Ligüerri que quedan a nuestra derecha mientras giramos a la izquierda siguiendo siempre la senda en claro descenso.



Alcanzamos un llano y aprovechamos para parar a almorzar algo.  Continuamos el descenso siempre por senda muy clara en dirección este hasta acercarnos y cruzar el Barranco de la Matosa para encontrarnos un bello paraje compuesto por el Corral de la Matosa a nuestra derecha y detrás suyo una curiosa ventana natural.  Continuamos y nos encontramos el Corral de Vallés más grande pero más derruido.


Al otro lado de la ventana observamos un rebaño de cabras cruzando

Desde el Corral de Vallés comenzamos un flanqueo con el Barranco de la Matosa a nuestra derecha tras el que iniciamos el descenso al Río Guatizalema que cruzamos tras calzarnos las chanclas que nos hemos traído a tal fin.

Tras cruzar el río, nos mantenemos en la orilla cambiando de dirección con el río nuevamente a nuestra derecha.  Atención aquí, el camino por donde tenemos que seguir está muy claramente marcado a nuestra izquierda, no tomar ningún otro atajo pues sobre nuestras cabezas se abre el Camino Natural al que nos incorporamos tras una corta cuesta.  Siguiendo el camino, nos acercamos a la cola del Pantano de Vadiello y observamos la Aguja Proyectil hasta cuyos pies descendemos para cruzar nuevamente el río, esta vez no solo descalzos sino bien remangados pues el agua nos llega casi hasta el sobaco.

Incorporados al Camino Natural

Borón y Proyectil a contraluz

Tras parar un rato a comer, continuamos en ligero ascenso hasta situarnos paralelos a la cola del pantano cuya orilla recorremos unos pocos metros antes de enfrentarnos a una cruel y típica “cuesta guarensis” tras la que continuamos por las faldas del Borón mientras empieza a llover.  Tras dejar a nuestra derecha las míticas crestas del Borón, seguimos el descenso hasta las inmediaciones de la Pared del Elefante donde hemos pasado tantas tardes practicando la adherencia y en un santiamén cruzamos el puente, el túnel y nos encontramos en el coche.

Últimos minutos de sol antes de empezar a llover

Preciosa excursión circular, recomendable para gente iniciada con buena orientación.


AQUÍ el track

Fecha real: 25/03/2018

Desnivel: 700m

Distancia: 14km

Tiempo invertido: 6h




lunes, 16 de abril de 2018

Colungo-Alquezar-Colungo pasando por Asque





Hoy tenemos una “ventana de buen tiempo” que no dudamos en aprovechar.  Bonito del Norte y Servidora arrancamos sin madrugar mucho adentrándonos en la Sierra de Guara en busca de Colungo, donde aparcamos y nos pertrechamos para comenzar rápidamente a caminar atravesando el pueblo en busca de la GR1 a la que nos incorporamos siguiendo las indicaciones al “Puente del Diablo”.

El camino llanea un rato antes de bajar al Puente del Diablo.  Asque al fondo



Bajamos hasta el puente y lo cruzamos para comenzar el corto ascenso a Asque, población que atravesamos siguiendo las indicaciones de la GR1 dirección “Puente de Fuendebaños”.  Dejamos atrás el pueblo y nos incorporamos a una pista que recorremos siempre en descenso sin perder las señales de la GR.  Ya podemos divisar Alquezar mientras nos acercamos al Puente que nos ayuda a cruzar el Vero.

Abandonamos Asque

Alquézar en el punto de mira

Puente de Fuendebaños sobre el Vero

Nos enfrentamos al mayor repecho del día de hoy, una cuesta de orientación Sur que hace sudar al “más pintao”.  Por mi parte, la recuerdo de mis tiempos mozos cuando bajábamos el Barranco del Vero para curar las resacas y nos arrepentíamos de todos los pecados subiendo este infierno.  Hoy, años después, la subimos raudos y acalorados pero sin más… ¡lo que hace la edad!.

Llegamos a Alquézar y viramos a nuestra derecha atravesando el pueblo y abandonando la GR1 en busca de las indicaciones hacia el Puente de Villacantal.  Una cuesta corta pero pronunciada nos deposita en el collado de San Lucas desde el que emprendemos la bajada hasta el puente.

Las pasarelas del Vero desde la "solana infernal"


Puente de Villacantal

Cruzado el puente, nos enfrentamos al segundo y último repecho de hoy por una senda que nos aleja del río y nos incorpora a una pista que ya no abandonaremos hasta llegar de nuevo a Asque y cerrar el círculo de hoy.   Volvemos a incorporarnos a la GR1 para descender al Puente del Diablo y subir de regreso a Colungo donde echamos el vermú antes de volver a casa a comer.

Transitamos en el cauce del Barranco Lumos durante un corto tramo

Último vistazo a Alquézar

Asque y Colungo

Facilísima y bonita excursión que nos lleva a recorrer uno de los parajes más famosos de la Sierra de Guara.  Altamente recomendable para todos los públicos.




AQUÍ el track

Fecha real de la excursión: 18/03/2018

Desnivel: 570m

Distancia: 14km

Tiempo empleado: 4h30m

lunes, 5 de marzo de 2018

Tozal de Guara (2.077m). Subida desde Santa Cilia y bajada por La Tejería



Hoy he quedado con mi ya casi inseparable JM y Pol con quienes hemos “tramado” realizar una larga travesía Este-Oeste recorriendo el Sur de mi Guara querida y ascendiendo a su cúspide: el Tozal de Guara.  Para lo cual, dejamos mi coche en el paraje de La Tejería y de aquí nos dirigimos a Santa Cilia de Panzano, población que atravesamos para incorporarnos a la pista que recorremos durante poco más de un kilómetro hasta una explanada donde aparcamos.


Empezamos a caminar siguiendo la pista en dirección Norte.  Sólo tenemos que dejarnos llevar sin coger ningún desvío y en unos tres kilómetros, la pista se convierte en senda. 

Transitamos el típico paisaje “bajo guarensis” rodeados de coscojas y matorral “pinchador” variado.  Conforme ganamos altura, notamos ya la presencia de nuestro objetivo allá lejos a nuestra izquierda y a nuestra derecha nos vigila el Tozal de Cubilars por cuyas faldas caminamos ahora introduciéndonos en una zona más sombría (y heladora) donde la vegetación gana exuberancia encontrando boj, aliaga, pino y algún quejigo tan típicos de esta Sierra.



Llevamos ya un par de horas caminando y unos cinco kilómetros recorridos cuando nos encontramos las balsas de Fondarrés, unos diminutos depósitos naturales de agua que se alimentan de la fuente homónima.  Paramos a almorzar algo que nos lo hemos ganado.

Continuamos camino disfrutando de las vistas de la Hoya y el Moncayo a lo lejos que hoy se asemeja al Kilimanjaro asomando entre la bruma.



Subimos suavemente siempre por la senda perfectamente trazada y al ganar más altura nos vamos encontrando algún nevero residual de las últimas nevadas.  Dejamos a nuestra derecha un el desvío que nos llevaría a Used o subiría al Cubilars.

Vamos rotando dirección levemente al Oeste y nos aupamos al Collado de Vallemona para continuar, ahora sí, a nuestra izquierda (O) por terreno llano donde nos encontramos un antiguo Pozo de Nieve que más bien nos recuerda a un Iglú.



Superamos una pequeña rampa y llaneamos durante un rato disfrutando las soberbias vistas que la claridad del día nos regala sobre mi adorado Pirineo a nuestra derecha.

Sólo nos queda un último esfuerzo, comenzamos a subir una ladera por un cómodo zig-zag que nos lleva a un pequeño rellano desde el que flanqueamos la cota 2.040 (antecima) por su izquierda.   

Debido a la espesa capa de nieve que aún conserva la cima, no nos damos cuenta hasta que damos con el vértice geodésico, que hemos coronado el Tozal de Guara y sus 2.077m.  Unas fotos, un trago, algo de conversación con unas señoras que están alimentando a su perro junto a la cruz y comenzamos el descenso.

Flanqueamos la antecima


El vértice de la cima en primer plano.  Cubilars, Cabezo y Pinieo de fondo

Flanqueamos la cornisa de nieve por la izquierda dirección Oeste y pronto nos encontramos con un par de sencillos destrepes que nos situan en el inicio de las famosas Pedreras de Guara.  Las aprovechamos unos pocos metros hasta encontrarnos el desvío, prácticamente inapreciable.

Abandonamos las pedreras y se quedan a nuestra izquierda

Hemos descendido por el hombro Oeste y ahora, hacia la derecha, la senda continúa adentrándose en un sombrío bosque que conserva buena cantidad de nieve y sobre todo hielo que sorteamos fácilmente por los laterales del camino. 

Dejándonos llevar, llegamos a un amplio prado previo al Collado de Petreñales donde paramos un buen rato a comer y descansar.

Continuamos camino siguiendo la senda hasta que un par de grandes mojones a nuestra izquierda nos indican el atajo que nos ayudará a evitar subir hasta el collado.  Se trata de una trocha muy empinada que demanda nuestra atención para no embarcarnos (y no lo hacemos).  Tras un rato y unos mil metros recorridos, nos incorporamos a la senda principal, mucho más sencilla y amigable.


Nos esperan unos cuantos kilómetros de paseo por este encantador bosque tantas veces recorrido en tantas ocasiones tanto para culminar Guara como el Fragineto.  El barranco de Calcón baja con mucho menos caudal del esperado así que ni siquiera nos tenemos que mojar los pies como teníamos calculado.  De aquí a la Ermita de la Fabana llegamos en un santiamén para contemplar cómo la luz de la tarde poniente le ilumina y embellece.




Continuamos por la senda y al rato nos encontramos un desvío a nuestra derecha que nos confunde, pero lo tomamos para subir hasta el Alto de la Carrasca y darnos cuenta que deberíamos haber seguido recto por la senda y haber llegado casi llaneando al coche.  Ahora nos toca bajar por la pista que se nos hace entretenida al juntarnos con unos escaladores que vuelven de La Predicadera.

Último vistado al Tozal de Guara desde el Alto de la carrasca

Excursión íntegramente por senda sin más dificultad que los destrepes previos a las pedreras, fáciles de superar.  Más que recomendable estar algo entrenado, por el desnivel y la distancia a cubrir.  En pocas palabras: ¡Un peazo sobo de campeonato! Pero vale la pena, y mucho.




AQUÍ el track

Fecha real: 25/02/2018

Desnivel: 1.470m acumulados

Distancia recorrida: 20km

Tiempo invertido: 8h30m contando dos largas paradas

miércoles, 14 de febrero de 2018

Jóvenes Castoras “raqueteando” en el Pelopin (2.007m)



Que si el Faceras, que si una vuelta por La Partacua, que a Erata… toda la semana pensando planes y al final, nos reunimos en Biescas sin tener claro dónde vamos y como se nos está haciendo tarde y hay un atasco de la leche desde Biescas hasta Formigal, nos arrancamos hasta el túnel de Cotefablo y aparcamos en los últimos huecos que quedan en la boca norte del Túnel.

Hoy es día grande, nos hemos conseguido reunir todas las Jóvenes Castoras después de ni lo sé cuánto.  Nos acompañan Bonito del Norte, Juan, JM y Kankel.  En total componemos la expedición 9 personas 9.



No me extenderé mucho pues ya he reseñado un par de veces esta ruta.  Hoy, como ha estado nevando días atrás, arrancamos a caminar raquetas en pie con el Pico Toronzué en la cabeza, pero cuando nos situamos justo encima del túnel vemos que la pista que tenemos que seguir está totalmente seca y pasamos de cargar las raquetas al hombro, así que cambiamos de idea y nos vamos al Pelopín, que alguna Jóven no ha estado y por aquí sí que encontramos nieve.  Después de hacer cima y comer algo, decidimos seguir el cordal dirección Sur-Este para llegar al Monchoa: una cota de 1.962 previa al Manchoya.  Desde aquí, volvemos por la pista cómodamente hasta encontrarnos con una trocha a nuestra derecha, que aprovechamos para hacer el descenso más entretenido.



Vistas desde el Monchoa


Fácil excursión que nunca defrauda.




AQUÍ el track

Fecha real: 28/01/2018

Desnivel: 600m

Distancia: 10km

Tiempo invertido: 5h