miércoles, 25 de abril de 2018

De paseo por Vadiello: circular al Borón




Hace tiempo tengo comprometida esta ruta con Cuñado, que se conoce la sierra como la palma de su mano y puesto que el Pirineo está impracticable estos días, lo convezco para que se olvide de la nieve un rato.  Nos acompañan mi Bonito del Norte, JM y Kankel.

Para acortar y evitar caminar por carretera y/o pista, dejamos un coche en la boca del antiguo túnel del pantano de Vadiello y con otro nos lanzamos a la aventura por la pista que sale desde cerca del Refugio de Peña Guara hacia Cuello Bail.  Esta pista no está en muy buenas condiciones y sólo conseguimos superarla gracias a la pericia del conductor.  Es decir, recomiendo todo terreno.

Aparcamos en la barrera de la pista y arrancamos a caminar por ella hasta una curva muy cerrada hacia la izquierda donde encontramos un desvío por nuestra derecha.  Nos adentramos en una boscosa y amplia senda que en suave ascenso nos acerca a las inmediaciones de Los Pepes y la Peña Ligüerri que quedan a nuestra derecha mientras giramos a la izquierda siguiendo siempre la senda en claro descenso.



Alcanzamos un llano y aprovechamos para parar a almorzar algo.  Continuamos el descenso siempre por senda muy clara en dirección este hasta acercarnos y cruzar el Barranco de la Matosa para encontrarnos un bello paraje compuesto por el Corral de la Matosa a nuestra derecha y detrás suyo una curiosa ventana natural.  Continuamos y nos encontramos el Corral de Vallés más grande pero más derruido.


Al otro lado de la ventana observamos un rebaño de cabras cruzando

Desde el Corral de Vallés comenzamos un flanqueo con el Barranco de la Matosa a nuestra derecha tras el que iniciamos el descenso al Río Guatizalema que cruzamos tras calzarnos las chanclas que nos hemos traído a tal fin.

Tras cruzar el río, nos mantenemos en la orilla cambiando de dirección con el río nuevamente a nuestra derecha.  Atención aquí, el camino por donde tenemos que seguir está muy claramente marcado a nuestra izquierda, no tomar ningún otro atajo pues sobre nuestras cabezas se abre el Camino Natural al que nos incorporamos tras una corta cuesta.  Siguiendo el camino, nos acercamos a la cola del Pantano de Vadiello y observamos la Aguja Proyectil hasta cuyos pies descendemos para cruzar nuevamente el río, esta vez no solo descalzos sino bien remangados pues el agua nos llega casi hasta el sobaco.

Incorporados al Camino Natural

Borón y Proyectil a contraluz

Tras parar un rato a comer, continuamos en ligero ascenso hasta situarnos paralelos a la cola del pantano cuya orilla recorremos unos pocos metros antes de enfrentarnos a una cruel y típica “cuesta guarensis” tras la que continuamos por las faldas del Borón mientras empieza a llover.  Tras dejar a nuestra derecha las míticas crestas del Borón, seguimos el descenso hasta las inmediaciones de la Pared del Elefante donde hemos pasado tantas tardes practicando la adherencia y en un santiamén cruzamos el puente, el túnel y nos encontramos en el coche.

Últimos minutos de sol antes de empezar a llover

Preciosa excursión circular, recomendable para gente iniciada con buena orientación.


AQUÍ el track

Fecha real: 25/03/2018

Desnivel: 700m

Distancia: 14km

Tiempo invertido: 6h




lunes, 16 de abril de 2018

Colungo-Alquezar-Colungo pasando por Asque





Hoy tenemos una “ventana de buen tiempo” que no dudamos en aprovechar.  Bonito del Norte y Servidora arrancamos sin madrugar mucho adentrándonos en la Sierra de Guara en busca de Colungo, donde aparcamos y nos pertrechamos para comenzar rápidamente a caminar atravesando el pueblo en busca de la GR1 a la que nos incorporamos siguiendo las indicaciones al “Puente del Diablo”.

El camino llanea un rato antes de bajar al Puente del Diablo.  Asque al fondo



Bajamos hasta el puente y lo cruzamos para comenzar el corto ascenso a Asque, población que atravesamos siguiendo las indicaciones de la GR1 dirección “Puente de Fuendebaños”.  Dejamos atrás el pueblo y nos incorporamos a una pista que recorremos siempre en descenso sin perder las señales de la GR.  Ya podemos divisar Alquezar mientras nos acercamos al Puente que nos ayuda a cruzar el Vero.

Abandonamos Asque

Alquézar en el punto de mira

Puente de Fuendebaños sobre el Vero

Nos enfrentamos al mayor repecho del día de hoy, una cuesta de orientación Sur que hace sudar al “más pintao”.  Por mi parte, la recuerdo de mis tiempos mozos cuando bajábamos el Barranco del Vero para curar las resacas y nos arrepentíamos de todos los pecados subiendo este infierno.  Hoy, años después, la subimos raudos y acalorados pero sin más… ¡lo que hace la edad!.

Llegamos a Alquézar y viramos a nuestra derecha atravesando el pueblo y abandonando la GR1 en busca de las indicaciones hacia el Puente de Villacantal.  Una cuesta corta pero pronunciada nos deposita en el collado de San Lucas desde el que emprendemos la bajada hasta el puente.

Las pasarelas del Vero desde la "solana infernal"


Puente de Villacantal

Cruzado el puente, nos enfrentamos al segundo y último repecho de hoy por una senda que nos aleja del río y nos incorpora a una pista que ya no abandonaremos hasta llegar de nuevo a Asque y cerrar el círculo de hoy.   Volvemos a incorporarnos a la GR1 para descender al Puente del Diablo y subir de regreso a Colungo donde echamos el vermú antes de volver a casa a comer.

Transitamos en el cauce del Barranco Lumos durante un corto tramo

Último vistazo a Alquézar

Asque y Colungo

Facilísima y bonita excursión que nos lleva a recorrer uno de los parajes más famosos de la Sierra de Guara.  Altamente recomendable para todos los públicos.




AQUÍ el track

Fecha real de la excursión: 18/03/2018

Desnivel: 570m

Distancia: 14km

Tiempo empleado: 4h30m

lunes, 5 de marzo de 2018

Tozal de Guara (2.077m). Subida desde Santa Cilia y bajada por La Tejería



Hoy he quedado con mi ya casi inseparable JM y Pol con quienes hemos “tramado” realizar una larga travesía Este-Oeste recorriendo el Sur de mi Guara querida y ascendiendo a su cúspide: el Tozal de Guara.  Para lo cual, dejamos mi coche en el paraje de La Tejería y de aquí nos dirigimos a Santa Cilia de Panzano, población que atravesamos para incorporarnos a la pista que recorremos durante poco más de un kilómetro hasta una explanada donde aparcamos.


Empezamos a caminar siguiendo la pista en dirección Norte.  Sólo tenemos que dejarnos llevar sin coger ningún desvío y en unos tres kilómetros, la pista se convierte en senda. 

Transitamos el típico paisaje “bajo guarensis” rodeados de coscojas y matorral “pinchador” variado.  Conforme ganamos altura, notamos ya la presencia de nuestro objetivo allá lejos a nuestra izquierda y a nuestra derecha nos vigila el Tozal de Cubilars por cuyas faldas caminamos ahora introduciéndonos en una zona más sombría (y heladora) donde la vegetación gana exuberancia encontrando boj, aliaga, pino y algún quejigo tan típicos de esta Sierra.



Llevamos ya un par de horas caminando y unos cinco kilómetros recorridos cuando nos encontramos las balsas de Fondarrés, unos diminutos depósitos naturales de agua que se alimentan de la fuente homónima.  Paramos a almorzar algo que nos lo hemos ganado.

Continuamos camino disfrutando de las vistas de la Hoya y el Moncayo a lo lejos que hoy se asemeja al Kilimanjaro asomando entre la bruma.



Subimos suavemente siempre por la senda perfectamente trazada y al ganar más altura nos vamos encontrando algún nevero residual de las últimas nevadas.  Dejamos a nuestra derecha un el desvío que nos llevaría a Used o subiría al Cubilars.

Vamos rotando dirección levemente al Oeste y nos aupamos al Collado de Vallemona para continuar, ahora sí, a nuestra izquierda (O) por terreno llano donde nos encontramos un antiguo Pozo de Nieve que más bien nos recuerda a un Iglú.



Superamos una pequeña rampa y llaneamos durante un rato disfrutando las soberbias vistas que la claridad del día nos regala sobre mi adorado Pirineo a nuestra derecha.

Sólo nos queda un último esfuerzo, comenzamos a subir una ladera por un cómodo zig-zag que nos lleva a un pequeño rellano desde el que flanqueamos la cota 2.040 (antecima) por su izquierda.   

Debido a la espesa capa de nieve que aún conserva la cima, no nos damos cuenta hasta que damos con el vértice geodésico, que hemos coronado el Tozal de Guara y sus 2.077m.  Unas fotos, un trago, algo de conversación con unas señoras que están alimentando a su perro junto a la cruz y comenzamos el descenso.

Flanqueamos la antecima


El vértice de la cima en primer plano.  Cubilars, Cabezo y Pinieo de fondo

Flanqueamos la cornisa de nieve por la izquierda dirección Oeste y pronto nos encontramos con un par de sencillos destrepes que nos situan en el inicio de las famosas Pedreras de Guara.  Las aprovechamos unos pocos metros hasta encontrarnos el desvío, prácticamente inapreciable.

Abandonamos las pedreras y se quedan a nuestra izquierda

Hemos descendido por el hombro Oeste y ahora, hacia la derecha, la senda continúa adentrándose en un sombrío bosque que conserva buena cantidad de nieve y sobre todo hielo que sorteamos fácilmente por los laterales del camino. 

Dejándonos llevar, llegamos a un amplio prado previo al Collado de Petreñales donde paramos un buen rato a comer y descansar.

Continuamos camino siguiendo la senda hasta que un par de grandes mojones a nuestra izquierda nos indican el atajo que nos ayudará a evitar subir hasta el collado.  Se trata de una trocha muy empinada que demanda nuestra atención para no embarcarnos (y no lo hacemos).  Tras un rato y unos mil metros recorridos, nos incorporamos a la senda principal, mucho más sencilla y amigable.


Nos esperan unos cuantos kilómetros de paseo por este encantador bosque tantas veces recorrido en tantas ocasiones tanto para culminar Guara como el Fragineto.  El barranco de Calcón baja con mucho menos caudal del esperado así que ni siquiera nos tenemos que mojar los pies como teníamos calculado.  De aquí a la Ermita de la Fabana llegamos en un santiamén para contemplar cómo la luz de la tarde poniente le ilumina y embellece.




Continuamos por la senda y al rato nos encontramos un desvío a nuestra derecha que nos confunde, pero lo tomamos para subir hasta el Alto de la Carrasca y darnos cuenta que deberíamos haber seguido recto por la senda y haber llegado casi llaneando al coche.  Ahora nos toca bajar por la pista que se nos hace entretenida al juntarnos con unos escaladores que vuelven de La Predicadera.

Último vistado al Tozal de Guara desde el Alto de la carrasca

Excursión íntegramente por senda sin más dificultad que los destrepes previos a las pedreras, fáciles de superar.  Más que recomendable estar algo entrenado, por el desnivel y la distancia a cubrir.  En pocas palabras: ¡Un peazo sobo de campeonato! Pero vale la pena, y mucho.




AQUÍ el track

Fecha real: 25/02/2018

Desnivel: 1.470m acumulados

Distancia recorrida: 20km

Tiempo invertido: 8h30m contando dos largas paradas

miércoles, 14 de febrero de 2018

Jóvenes Castoras “raqueteando” en el Pelopin (2.007m)



Que si el Faceras, que si una vuelta por La Partacua, que a Erata… toda la semana pensando planes y al final, nos reunimos en Biescas sin tener claro dónde vamos y como se nos está haciendo tarde y hay un atasco de la leche desde Biescas hasta Formigal, nos arrancamos hasta el túnel de Cotefablo y aparcamos en los últimos huecos que quedan en la boca norte del Túnel.

Hoy es día grande, nos hemos conseguido reunir todas las Jóvenes Castoras después de ni lo sé cuánto.  Nos acompañan Bonito del Norte, Juan, JM y Kankel.  En total componemos la expedición 9 personas 9.



No me extenderé mucho pues ya he reseñado un par de veces esta ruta.  Hoy, como ha estado nevando días atrás, arrancamos a caminar raquetas en pie con el Pico Toronzué en la cabeza, pero cuando nos situamos justo encima del túnel vemos que la pista que tenemos que seguir está totalmente seca y pasamos de cargar las raquetas al hombro, así que cambiamos de idea y nos vamos al Pelopín, que alguna Jóven no ha estado y por aquí sí que encontramos nieve.  Después de hacer cima y comer algo, decidimos seguir el cordal dirección Sur-Este para llegar al Monchoa: una cota de 1.962 previa al Manchoya.  Desde aquí, volvemos por la pista cómodamente hasta encontrarnos con una trocha a nuestra derecha, que aprovechamos para hacer el descenso más entretenido.



Vistas desde el Monchoa


Fácil excursión que nunca defrauda.




AQUÍ el track

Fecha real: 28/01/2018

Desnivel: 600m

Distancia: 10km

Tiempo invertido: 5h

domingo, 28 de enero de 2018

Pico de la Calma Alto (1.581m), Pico Gratal (1.543m) y Peña Gratal (1.567m). Circular desde la Presa del Embalse de Arguis.

Esto de levantarme, mirar por la ventana y decir “sí, está despejado, voy para allí” me gusta muy mucho y hoy así lo voy a hacer pues he quedado con mi fiel JM y Pol para marcarnos una ruta que hace tiempo tengo en mente: una circular subiendo al Pico de la calma y de allí siguiendo todo el cordal hasta el Gratal. Me reúno con los compañeros en el Bar La Foz de Arguis para el café mañanero y nos vamos a aparcar en el parking de la antigua Hospedería de Arguis.



Amanece en Huesca y el Gratal embellece la vista desde mi ventana… allá voy!

Cruzamos la presa y continuamos por la pista en muy suave ascenso durante unos dos kilómetros hasta encontrarnos la entrada a un barranco a nuestra izquierda. Un par de carteles nos indican la dirección a “Las Calmas” y los “Pozos de Nieve”. La senda se adentra en el barranco y sigue su curso unos metros en muy franco ascenso para luego irse alejando mientras nos adentra en un encantador bosque mixto en el que nos encontramos de todo: desde tejos hasta hayas… parece mentira estar en esta Sierra de Gratal pero aquí estamos, en uno de esos rincones donde, como ocurre en la subida al Pico Peiró, se mantienen los vestigios que lo que hubo por aquí tiempo atrás.



El pueblo de Arguis a nuestra derecha mientras transitamos la pista

Nos adentramos en el bosque, hoy con un paisaje meramente invernal
La nieve reciente, pisada por los montañeros que nos preceden dificulta el progreso en esta empinadísima senda típica de estas Sierras de Gratal y Guara. Llevamos un rato cuando nos encontramos con una pista que cruzamos para retomar la senda según el hito que nos la marca. Nos volvemos a encontrar con la pista un par de veces más hasta que llegamos a la cota 1.500m donde el viento helado nos indica que estamos en el collado de las calmas donde se ubica el primer Pozo de Hielo de los tantos ubicados por esta zona. Buscamos un “trasaire” para almorzar algo.


Ahora sólo nos queda girar a la izquierda para adentrarnos en la maleza por la senda que se adivina a través de aliagas y boj. Un par de pasos nos hacen apoyar las manos y en un santiamén estamos en la cima del Pico de la Calma Alta.




vistas desde la cima de La Calma Alta
Bajamos por donde hemos subido con bastante cuidado pues aunque aquí no hay nieve, el terreno está mojado y resbala bastante. De regreso al collado, continuamos camino en dirección Oeste, siguiendo el cordal que en muy suave ascenso nos llevará a la cima del Pico Gratal, que no es el mismo que la Peña Gratal más famosa por su elegante porte visible desde toda la Hoya de Huesca.




seguimos el cordal hacia el Pico Gratal
Desde aquí comenzamos el descenso que nos lleva hasta una especie de collado donde ubicamos la línea del gaseoducto que pasa por aquí y nos sirve de bajada “lanzadera” al llano donde nos incorporamos a una pista que seguimos hasta encontrar a nuestra izquierda un hito que nos adentra en la empinadísima y hoy resbalosísima senda que nos transporta por los últimos doscientos metros de desnivel que nos separan de la cima.




allá vamos

en la cima de la Peña Gratal se nos echa la niebla y nos perdemos las vistas de la Hoya de Huesca
La bajada resulta un auténtico infierno resbaladizo durante los primeros metros que si ya “de normal” resultan difíciles de bajar, hoy son una auténtica lanzadera. Pero lo conseguimos y llegamos al llano sanos y salvos para remontar la pendiente del gaseoducto y girar a nuestra izquierda por la pista que nos encontramos.



remontando el gaseoducto
Ya sólo nos queda continuar por la pista y cuando vemos un hito a nuestra derecha, nos desviamos para incorporarnos a la senda “normal” de la Peña Gratal que se adentra en un bosque donde hacemos una corta parada para comer. De aquí a la pista que rodea el pantano nos queda un suspiro. Y de la pista al coche otro.





Maravillosa excursión por parajes típicos de las Sierras de Gratal y Guara. Sin grandes dificultades, sólo necesitas estar acostumbrado a andar por el monte.


AQUI el track

Fecha real: 13/01/2018

Desnivel: 980m

Distancia: 16km

Tiempo invertido: 6h30m