viernes, 20 de noviembre de 2015

Pico (2.285 m) y Lagos de Ayous


Estamos en pleno “veroño” a primeros de noviembre y J.M.N. me propone subir al Pico Ayous completando la ruta circular que recorre los lagos homónimos.  Aunque ya he recorrido la zona un par de veces, no he subido al pico y, la verdad, este sitio es tan bonito que creo que nunca me cansaré de visitarlo.  Acepto la propuesta, así que el domingo nos encontramos en Biescas Bonito del Norte, José Miguel, Cheles, Kankel, Rober, Helena y Servidora de ustedes para poner rumbo al país galo.


Empezaremos en el Lago de Bious Artigues rodeándolo de manera que queda a nuestra derecha.  Pronto quedará a nuestra espalda para internarnos en un precioso bosque que terminará al abrirse el llano de la Gave de Bious donde nos desviaremos por la senda de la derecha indicada nos un cartel direccional.  No hay complicación, se trata de seguir la senda evidentísima que primero continuará por bosque para pronto abrirse en una media ladera al sol que hace nuestras delicias en un día de noviembre que parece casi de junio y así, a buen ritmo pero ya con apetito, llegamos al lago: el Roumasot, donde paramos a almorzar algo que nos estamos portando muy bien.



Continuamos por la senda, no hay pérdida, dejamos a nuestra izquierda el lago Du Miey y tras una rampa nos encontramos con el idílico lago Gentau que cierra el trío de los Lagos de Ayous presididos por el Refugio y Pico que les da nombre y al que nos dirigiremos ahora desviándonos a nuestra derecha por la marcada senda que va superando la ladera hasta el Col de Ayous donde giraremos completamente a la derecha para continuar a media ladera sorteando una cima secundaria que se separa de nuestro objetivo en un collado al que descenderemos antes de acometer una última subida por ladera herbosa hasta el pico donde algunos ya han llegado.  Las vistas son excelentes y podemos casi rascarle la panza al Midi d’Ossau que será omnipresente durante todo el día de hoy.





Tras la típica hartada de fotos y de dar buena cuenta de la bota de vino que ha traído Kankel, nos disponemos a bajar hacia el Refugio de Ayous que vemos a nuestros pies y de allí poner dirección al Lac Bersau que también se deja desear desde aquí.


Una vez en las inmediaciones del refugio, sólo queda continuar por la senda en dirección Sur dejando a la espalda el lago.  La cosa es superar una cuesta algo empinada que pronto nos aúpa hasta la cubeta del magnífico Bersau desde cuyo desagüe contemplamos el pico que queda definitivamente atrás.


Recorremos la orilla poco a poco, con calma, buscando el mejor rincón para hacer la parada larga de hoy y dar cuenta de bocatas, chocolates, cantimploras y botas rebosantes de mágicos caldos que nos hacen soltar la lengua y pasar buen rato bajo este cálido sol de otoño.

Lo siguiente es retomar la marcha tal como íbamos antes, recorriendo la orilla con el lago a nuestra derecha hasta un collado a cuya izquierda nos encontramos frente a frente con el imponente Pic Casteráu en cuya falda descansa el Lac Casteráu hacia el que descendemos sin mirar más atrás, que el tiempo apremia.


El Midi se refleja altivo sobre el lago mientras nos dirigimos a la última cuesta que habremos de superar antes de descender definitivamente, siguiendo marcas de GR, a la Gave de Bious donde cerraremos el círculo a la entrada del bosque a través del que, sobre nuestros pasos de hace unas cuantas horas, regresaremos al lago y más abajo a los coches mientras la luz empieza a escasear y la temperatura se acerca más a la normalidad de las fechas.







AQUÍ el track


Fecha real: 08/11/2015


Desnivel: 1150 m.


Distancia: 20 km.


Tiempo invertido: 8 horas




viernes, 6 de noviembre de 2015

Circular Valle de Estribiella-Valle de Aguas (Selva de Oza)


Tato y Novia tienen ganas de contemplar los colores otoñales y aunque sé que las hojas han caído ya, decido acompañarles a esta ruta que proponen por tener aspecto de bonita y variada pues su recorrido nos adentrará por el bosque de la Selva de Oza un rato y otro rato nos transportará por las faldas de la Sierra de Alano que dejaremos atrás a través de un pequeño valle poco transitado.


Aparcamos en la explanada a la izquierda justo antes de atravesar el Puente de Oza y empezamos a caminar siguiendo la senda que se inicia al lado del refugio forestal indicada con un cartel del Barranco de Estriviella.  El camino comienza duro y empinado acercándose poco a poco al cauce del barranco que trascurre a nuestra izquierda.  Al ganar altura y ya casi saliendo de un fácil resalte calizo, nos encontramos con un primer punto de interés de esta ruta de hoy: la Cascada del Barranco de Etriviella que hoy discurre poco caudalosa.


Un último esfuerzo y dejamos atrás el bosque para cambiar radicalmente de paisaje pues nos encontramos en el fondo del pequeño Valle horadado por cauce del Barranco Estribiella cuyo descenso deportivo se inicia aquí y de hecho, vemos un grupo preparando el primer rápel.  Paramos aquí a almorzar contemplando el paisaje y enseguida nos dirigimos, eligiendo la senda más ancha de las muchas que encontramos gracias al ganado, hacia el circo que cierra el valle presidido por Peña Forca y el Rincón de Alano que no se dejan ver por las nubes orográficas puñeteras que hoy esconden las bonitas cimas de esta zona.


Cuando estamos justo debajo de las paredes y parece que no vayamos a poder continuar, nos encontramos un desvío con hitos a derecha e izquierda.  Los nuestros son los de la izquierda que nos harán cruzar fácilmente el cauce del barranco, aquí naciente, para comenzar una empinadísima cuesta siguiendo la estrecha pero marcada senda que en unas lazadas nos dejará en el vallecito que precede al Collado de Lenito al que no nos dirigiremos pues por allí accederíamos a Peña Forca que no es nuestro objetivo de hoy.  Aquí las vistas se acrecentan y aprovechamos para hacer una corta parada y reubicarnos mientras contemplamos el Alano que antes no se dejaba ver y Chipeta a lo lejos. 




Hace un rato que he marcado un “waypoint” donde me parecía deberíamos haber girado a nuestra izquierda, sin embargo, hemos seguido los hitos y nos damos cuenta que estamos demasiado cerca del Collado de Lenito y ya deberíamos haber hecho el giro en busca del Valle de Aguas.  Decidimos darnos la vuelta y a media ladera rodear la loma que queda a nuestra derecha para no perder altura y poco a poco, por traza de senda de ganado situarnos en el collado cabecera del Barranco de Aguas hacia cuyo cauce bajaremos.


Dejando el cauce a nuestra izquierda y sin senda clara, recorremos el suave vallecito contemplando los sarrios corretear por las pedreras de nuestra derecha.  Cuando alcanzamos aproximadamente la cota 1650 giramos a nuestra izquierda cruzando el cauce y realizando un delicado flanqueo sin ninguna traza precisa y dejándonos guiar por el gps que nos sitúa justo encima del único itinerario que parece factible.  Alcanzamos las inmediaciones de una vaguada hacia la que debemos descender completamente fuera de senda en busca de algún punto de referencia pero no lo encontramos a pesar de que tanto gps como mapa nos marcan un refugio por aquí cerca, pero no lo vemos.  Hemos perdido bastante tiempo buscando la forma más cómoda de bajar y nuestros estómagos lo acusan así que una vez abajo, entre el Barranco de Aguas a nuestra derecha y otro pequeño torrente a nuestra izquierda, paramos a comer.

Mientras damos cuenta de los bocatas y otras deliciosas viandas, la vista se me centra en un matorral que medio tapa algún objeto metálico extraño y una especie de ruinas, lo que me da a pensar que quizá ese sea el refugio que tanto ansiamos encontrar.  En cuanto reemprendemos la marcha lo alcanzamos y concluimos que nuestro deseado Refugio de Aguas está completamente en ruinas.  Sin embargo, desde aquí sabemos que tenemos que encontrar una senda muy marcada que nos ayude a atravesar y descender el bosque al que entramos cruzando el pequeño torrente que poco más abajo se casa con el Barranco de Aguas y girando a nuestra derecha divisamos un hito que nos da entrada a la senda que “a cuchillo” nos baja hasta la carretera que recorreremos dirección norte (a nuestra izquierda) hasta reencontrarnos con la explanada donde tenemos el coche.


Añadiré que es una excursión ciertamente variada y sí, bonita.  Pero no la recomiendo como el paseo que nosotros esperábamos y menos todavía si no se está acostumbrado a caminar campo a través.  Es un itinerario más difícil que fácil.



Nuestro track AQUÍ (Falta el último cuarto de excursión porque me quedé sin batería)

Fecha real: 01/11/2015

Desnivel acumulado: 950m. (hicimos unos 200 de más)

Distancia recorrida: unos 10km.

Tiempo invertido: 6h.

viernes, 23 de octubre de 2015

Otoño en el "Chemin de la Mature"


Hoy estoy de Rodríguez otra vez y como no me apetece irme solita por ahí, me pego como una lapa a Hermana que tiene planeado dar algún paseo con Cuñado y Cría.  Les propongo el “Chemin de la Mature” y hay cuórum como si hubiera propuesto un vermú casero con olivas, oiga.


Se nos hace largo el camino hasta el pueblo de Urdos pero pasado este vemos el Fort du Portalet a nuestra derecha para enseguida tomar el desvío también a diestra, por el Pont de Cebers siguiendo ya las indicaciones del “Chemin de la Mature”.  Erróneamente, aparcamos en el primer parking que encontramos a nuestra izquierda.

Empezamos a caminar por carretera dirección sur hasta que llegamos al parking donde deberíamos haber dejado el coche y donde encontramos los carteles de entrada al camino.  Pronto se abre el abismo y empezamos a recorrer el famoso camino robado a la pared caliza que sirvió para extraer madera para la armada francesa del siglo XVIII.

Más o menos una hora nos costará recorrer este camino que, aunque sencillo, puede dar sensación de vértigo a quien se asome al desfiladero del río Sescoué que transcurre tan tranquilo allá abajo.



Al coger altura, el camino gira a la izquierda por un claro que abre una última rampa hasta la Cabagne Perry para empezar a llanear al adentrarnos por un bosque primero mixto y luego de hayas que hace nuestras delicias.


Ahora sólo queda seguir los carteles direccionales hacia el Coll de Arras.  Nosotros aprovechamos la ocasión para visitar el Pont des Trungas donde unas muchachas se afanan en la búsqueda de setas, creemos que sin éxito.  Más adelante nos volveremos a desviar un poquito para visitar otro puente por el que continúa la GR10 que aquí abandonaremos para continuar nuestro camino al collado. 


Un par de rampas y el resto es coser, cantar y admirar el esplendor del otoño.  Caminamos tranquilos disfrutando del paisaje y los colores hasta llegar al collado donde se abre la ladera y nos deja admirar los montes que nos rodean.


Ya solo queda bajar hasta dar con la carretera y girar a nuestra izquierda para seguir el asfalto hasta el coche mientras suspiramos de contentos por la buena elección para un día como hoy.


No os pongo el track que hay un montón en wikiloc y el mío quedó un poco raro.

Fecha real: 17/10/2015

Desnivel: 700 m.

Distancia recorrida: 11 km.

Tiempo invertido: 4 horas largas "a la marcheta"


viernes, 16 de octubre de 2015

Pico de Astun (2.282m) en circular por los Ibones de Truchas y Escalar



Puente de la Hispanidad o de la Virgen del Pilar, al gusto.  Dan buen día para el sábado y malo para el resto.  Después de proponer varias cosas, no hay cuórum y todo el mundo está ocupado para estos días así que me quedo sola, que Bonito también está liado.  Pos nada, me voy sola… voy a irme al pico de Astún pasando por los Ibones de Truchas y escalar, una circular que tengo en mente hace bastante tiempo.  Finalmente, Silvia y Juan Carlos se unen a mi ocurrencia junto a su precioso bebé Isuel.  Nos reunimos en Astún e iniciamos la excursión.

Comenzamos a caminar por la pista de más a nuestra derecha dejando el Barranco de Astún a nuestra izquierda.  De repente el barranco desaparece y la pista se difumina dirigiéndose a las instalaciones de las pistas de esquí.  Nosotros continuamos recto por una ladera herbosa que superamos para situarnos sobre otra pista que seguiremos hacia nuestra izquierda llaneando hasta que nos damos cuenta de que nos vamos a pasar el Ibón.  Accedemos a él superando la ladera que baja del final del telesilla de Truchas. 


Como la gente ha ido primero al Ibón de Escalar, aquí estamos los cuatro solitos disfrutando de este malogrado rincón donde aprovechamos para avituallarnos y ponernos de acuerdo.  Los papis no quieren subir con el bebé a la cresta que yo sí quiero recorrer, así que aquí nos separamos por un rato mientras ellos van por la senda que deja el ibón a la izquierda y se dirige recto hacia el Collado de Astún, yo me aúpo un poco más a la izquierda por un hombro que me dejará en un semi-collado desde el que ya comienzo el “cresteo” dirección oeste disfrutando las excelentes vistas a un lado y otro de la frontera con el Midi tan majestuoso como siempre a mi derecha  y la gorda “C” del Ibón de Truchas saludando desde abajo a mi izquierda.


Más pronto que tarde, por un terreno amable y sencillo con algo de patio a mi izquierda pero laderas a mi derecha, alcanzo una primera cota desde la que puedo divisar el corto trecho que me queda hasta el Pico Astún mientras contemplo al fondo el Pico de los Monjes que hoy parece querer retarme.


Al poco alcanzo el Pico donde me hago la tradicional auto-foto de cima y retrato las vistas que no tienen desperdicio en un día claro como hacía mucho no disfrutaba… una pena no que hiciera el mismo tiempo la semana pasada…




Al continuar la marcha, la cosa se complica un poquito y para alcanzar las últimas cotas voy teniendo que superar algún pasito de trepada o destrepada nada comprometidos hasta que alcanzo una última cota que más bien es una loma desde la que vuelvo a disfrutar de las vistas y comienzo el descenso siguiendo la misma dirección que me llevará al Collado de los Monjes y de allí al Ibón de Escalar donde me vuelvo a reunir con la recién ampliada familia para comer.


Desde aquí solo nos quedará seguir la transitada senda de regreso al parking de la estación para despedirnos y volver a casa bien contentos con esta actividad corta y sencilla pero sobradamente bonita.






AQUÍ el track

Fecha real: 10/10/2015

Desnivel: 654 m.

Distancia recorrida: 9,5 km.

Tiempo invertido: casi 5 horas a paso tranquilo y con varias paradas





viernes, 9 de octubre de 2015

Ibón de Llardana o primer intento a los Picos de La Forqueta



Queremos hacer algún tresmil antes de que acabe la temporada seca y todo se cubra de esas primeras nieves engorrosas y resbalosas.  JM y Pol proponen los Picos de la Forqueta saliendo desde el Refugio de Ángel Orús donde pasaremos la noche antes.  Bonito y yo nos apuntamos sin dudar.  Finalmente somos cinco los componentes de la gesta: los anteriormente nombrados acompañados por Chaime, el retoño de Pol.


Poco antes de abandonar la población de Eriste y justo donde un cartel lo indica, parte a nuestra izquierda una pista que en sus primeros kilómetros está asfaltada.  En los carteles del refugio avisan que se recomienda el uso de vehículo 4x4 para llegar hasta el parking.  Nosotros llegamos bien con vehículos “normales”.  Aparcamos, nos pertrechamos y empezamos a caminar dejando a nuestra izquierda la cascada de Espigantosa y cruzando el barranco de La Aigüeta de Eriste mediante un puente.


Nuestro objetivo de momento es el Refugio de Ángel Orús y la cosa en tan fácil como seguir el camino sin desviarnos y cosa de hora y media, mientras la luz va escaseando, nos plantamos en este singular edificio donde nos alimentan y alquilan una habitación con baño a compartir con otros veintitantos montañeros y montañeras (más de ellos que de ellas, como es habitual, digamos un 70/30).

Tras la típica noche de refugio: ronquido aquí, ronquido allá, viajes al baño y hedores varios, nos desperezamos y desayunamos para comenzar a caminar al punto del amanecer, como los montañeros de verdad.


Iluminados por los frontales, caminamos sobre la GR11.2,  variante de la transpirenaica que cubre la ruta entre los refugios de Estós-Ángel Orús-Viadós.  De momento, ganamos altura superando resaltes por un caos granítico en dirección norte como si quisiéramos ir al Posets.  El terreno cambia al cruzar el Torrente Llardana por un malogrado puente para convertirse en una amable ladera que iremos superando hasta tener la Canal Fonda a la vista.


Dejamos a las hordas de roncadores y especialmente a una rubia roncadora “Lady Barrantes”, desviarse hacia el gigante de esta zona por la derecha mientras nosotros continuamos sobre la GR.  Transitamos dejando el Torrente a nuestra izquerda mientras un viento helador nos da señales de lo que nos espera cuando la vista se abra hacia nuestro destino.

Al divisar el Ibón de la Llardana entiendo que hoy no vamos a triunfar.  Las nubes ya se han espesado, el viento arrecia y los Picos de la Forqueta desaparecen y aparecen bajo una espesísima niebla.  En seguida llegamos a la orilla del ibón donde sacamos a pasear el sentido común y decidimos renunciar a los ansiados tresmiles.  Ellos siempre estarán allí y nosotros siempre podremos volver…



Algo desanimados comenzamos el descenso por el mismo camino mirando atrás más veces de lo aconsejable pensando que a lo mejor habría despejado.  En esas llegamos al refugio para rehacer las mochilas y almorzar, momento en el cual la temperatura desciende aún más y empiezan a saltarnos las alarmas de las aplicaciones predictoras de lluvia de nuestros smartphones.  En cuanto retomamos la marcha, arranca la lluvia que nos acompañará hasta el coche.  En campo, ya contentos de la buena decisión tomada, nos echamos las cañas y refrescos de rigor y nos despedimos con la clara intención de repetir en cuanto se pueda.



Fecha real: 04/10/2015

Desnivel: 608m 

Distancia recorrida: 6.75km

Tiempo invertido: 5 horas

(Datos sólo del ataque al Ibón, sin contar la subida al refugio)






miércoles, 30 de septiembre de 2015

Garmo Negro (3.051m)


Hace ya un par de años que Tato me insiste en subir un tresmil y por fin ha llegado la hora.  Elegimos el Garmo Negro porque está cerca y porque yo ya he estuve hace tiempo y de algo me acordaré.  Además, aunque largo, es más o menos asequible para todos.  Componemos la expedición Tato, Tolo y Servidora de ustedes.


Aparcamos junto al Refugio de la Casa de Piedra de la zona de los Baños de Panticosa y echamos a andar atravesando construcciones abandonadas y jardines boscosos descuidados por una pista que llanea las faldas de nuestro objetivo hasta dar con la senda que nos lleva inmediatamente a la Fuente del Lago.  Seguimos el trazado del camino que aunque pedregoso se hace muy cómodo por sus eses perfectamente definidas que atraviesan el bosque de pino negro hasta abandonarlo y situarnos en los prados inclinados de la Mallata Baja de Argualas, aquí encontramos un desvío que tomaremos a la derecha haciendo caso a la pintura que observamos en dos grandes piedras, de las que una reza “Argualas” y otra “Garmo”, pasamos entre ambas y al poco nos cruzamos con un rebaño de ovejas francesas que invaden el camino, así que aprovechamos para echar un trago. 


Continuamos por la senda bien pisada pero el trazado cómodo va desapareciendo y ralentizamos el paso mientras vamos superando la inclinadísima ladera que se convierte ahora en la Mallata Alta de Argualas donde nos encontraremos un croquis pintado en una gran piedra que nos viene estupendamente para elegir el itinerario más cómodo para superar las paredes que cierran la Mallata realizando un flanqueo bajo el Garmo, por una terraza herbosa muy inclinada, este sería el itinerario que se observa más a la izquierda en el croquis de la piedra .  Junto a un pequeño torrente decidimos parar a almorzar que la mañana está bien avanzada.


Nos adelantan unos montañeros vascos gracias a quienes observamos el desvío del “camino de la canal” que, por la derecha del sendero en que nos encontramos, sube muy recto por una canal que las reseñas ponen de muy descompuesta y poco aconsejable, pero mucho más directa.  Nosotros nos dirigimos a las paredes Sur del Argualas bajo las que nos situaremos tras superar una amplísima canal por sendero bien marcado.  Ahora nos dirigiremos por zona muy pedregosa, siguiendo los hitos por nuestra derecha hacia el collado de Argualas dejando el pico homónimo a nuestra espalda y mirando ya en frente nuestro objetivo.


Tras un rato de flanqueo, comenzamos a remontar una pedrera muy empinada por donde ya bajan algunos de los que nos adelantaron antes.  Un par de montañeros muy simpáticos nos comentan que no han llegado hasta arriba pues no les ha gustado la ruta normal más evidente, pero les han dicho que la ruta que va por la cresta es más cómoda.  Bueno, nosotros de momento a nuestra marcha y ya en el collado decidiremos.

Llegamos al collado y observamos a nuestra derecha el camino muy bien marcado por donde se cruza gente que sube y baja.  Al fondo, observamos las trazas de senda que culmina en el collado con el Pico Algás, nos sentamos un momento, echamos vistazo atrás y adelante para decidirnos a acometer los últimos metros por la pedrera hasta el límite del collado e inicio de la cresta.



Si ya durante la subida hasta aquí las vistas a nuestra espalda eran bellas, ahora se abre ante nosotros el Pirineo en esplendor.  Ciertamente, mucho mejor por aquí.  Giramos a nuestra derecha y acometemos los últimos metros que nos quedan por el filo de la arista que no presenta mayor dificultad que el ambiente aéreo normal de estas alturas y algún paso en que hay que apoyar las manos con algo de vacío a los lados.  



Tras una mínima canal sencilla, nos aupamos por fin al lomo cimero que recorreremos sin mayor dificultad para sentarnos a disfrutar del paisaje, hartarnos a fotos y avituallarnos a base de chocolate y cava que hay que celebrar el desprecintado de mis compañeros brindando.




Tras casi una hora en la cima, las nubes van creciendo y nos indican que es hora de volver, aunque no apetezca.  Lo haremos por el camino normal, mucho más sencillo de lo que nos lo habían puesto y aunque la senda esté algo empinada y pelada, se baja bien y rápido.  Superado este primer tramo ya nos encontramos sobre el mismo itinerario de subida que seguiremos tal cual hasta el coche. Una cerveza rápida en el refugio y para casa.



Ciertamente se trata de una ascensión asequible como primer tresmil.  Eso sí, hay que estar mínimamente en forma pues se supera mucho desnivel en poca distancia.  La verticalidad es constante.



AQUI el track

Fecha real: 27/09/2015


Desnivel: 1.488 metros


Distancia: 11 kilómetros


Tiempo invertido: 10 horas con largas paradas