martes, 19 de mayo de 2015

Informe de Actividad Mayo 2015


¡Que no estoy parada eh! Que es que se me acumulan eventos, viajes y días de mal tiempo así que os cuento las poquitas cosas interesantes que he hecho.

Nombrar la participación en la “Marcha Aspace Huesca” que es una andada popular a favor de la asociación que se encarga de la atención a personas con parálisis cerebral.  Unos dieciocho kilómetros que transcurren en su totalidad por asfalto y que completamos en tres divertidas horas rodeados de gente maja y bien cuidados con un par de paradas de avituallamiento y comida final con garbanzos cocinados por los mejores cocineros de Huesca que hicieron nuestras delicias…





Hace un par de findes teníamos la intención de subir a Peña Montañesa, pero el tiempo nos la jugó y aunque no nos encontrábamos bajo una tempestad, la cima se veía cubierta y no quisimos darnos el palizón para no ver nada.  La opción B consistió en un agradable paseo desde Badaín hasta el paraje denominado “El Chorro”.  Son 10km. de distancia y 400m. de desnivel por un camino que nos adentra en las faldas de cotiella hasta el nacimiento del Río Irués que, por el efecto “grullere” de la caliza, parece salir de la nada…





Y para terminar, ahora me gustaría daros un poquito de envidia.  No hicimos monte, pero vimos mucho…


Adivina, adivinanzaaaa.... ¿dónde es eso tan bonito?

miércoles, 15 de abril de 2015

Jóvenes Castoras en La Gran Circular al Peña Canciás (1.928m.)

Tras al menos un par de años sin coincidir las tres Jóvenes Castoras originales, a principios de semana una sucesión de “wasaps“ me informa que estamos todas disponibles para este domingo .  Esperamos a comprobar la meteo y como no tenemos ganas de mojarnos las botas, pensamos en la periferia pirenaica para evitar la nieve blanda y pesada de primavera.  Finalmente nos ponemos de acuerdo en que el destino será Peña Canciás.


Domingo no extremadamente temprano por la mañana.  Salimos de Huesca por la autovía dirección Arguis, superamos Monrepós y cuando vemos el desvío de La Guarguera hacemos una parada para consultar el mapa y decidir itinerario.  Como el día está clarísimo con un sol radiante que ya calienta los cuerpos, elegimos la cara norte saliendo desde Fiscal para evitar los calores de las laderas sur que saldrían desde Laguarta.  Media vuelta y a Fiscal que nos vamos.

Atravesamos el pueblo dirección a Lardiés y justo antes de llegar a esta población nos desviamos a la izquierda siguiendo una pista donde pronto nos encontramos una señal de prohibido el paso tras la cual aparcamos.

Empezamos a andar por la pista que ya no abandonaremos hasta las inmediaciones de la Ermita de San Salvador, a la que no llegaremos sino que nos desviaremos a nuestra izquierda por detrás de un Refugio Forestal.  Ahora la cosa se pone “pina” y empezamos a sudar la gota gorda.  Desde que hemos empezado, estamos siguiendo unas marcas amarillas acompañadas de unos pequeños carteles de madera que nos van indicando la dirección a seguir, así que no hay pérdida.  Llegamos a una pradera-mirador donde hacemos una primera parada para reponer fuerzas y descansar un ratito que aún nos queda un buen trecho.


A partir de aquí la senda se estrecha y se va complicando poco a poco para ir superando las escarpadas paredes que defienden la cumbre aún lejana.  Caminamos atravesando un bosque de pinos que se mezclan con hayas.  Desde algún claro vamos observando como punto de referencia un repetidor a cuya izquierda, en el sentido de nuestra marcha, habremos de encontrar el paso que nos ayude a superar las paredes que de momento parecen infranqueables.



Nos vamos acercando al punto clave del día y la cosa se empina de lo lindo.  Además, nos vamos encontrando algún nevero antipático que tenemos que sortear haciendo piruetas pues el terreno hace rato ha perdido la horizontalidad.  Y llegamos por fin al paso que superaremos con paciencia y mucha calma utilizando manos, pies y cabeza.



La recompensa vale sobradamente la pena.  Una vez superado el paso, se abre ante nosotras un paisaje mágico de pradera y roca con un pequeño valle que bien nos puede recordar al sinclinal del Castillo Mayor que un par de nosotras visitó hace poco.



Descendemos ahora hasta el fondo del vallecito para girar a nuestra izquierda y remontarlo ya en franca dirección a la cima que se esconde más cerca de lo que nos creemos.  Un vértice geodésico y un simpático cartel nos reciben en la cima de Peña Canciás ¡mira que nos ha hecho sudar la puñetera!.




Comemos, nos fotografiamos, fotografiamos el paisaje y empezamos a pensar en cómo bajar.  En principio el plan era bajar por el mismo itinerario de subida pero nos encontramos fuertes a pesar de que nos ha costado más de cuatro horas llegar hasta aquí, así que empezamos a plantearnos buscar la senda de bajada a Borrastre para dibujar una ruta circular bien maja y muy larga.  Como tenemos cobertura, nos leemos la reseña de David en su blog y decidimos hacerle caso.  Mochilas al hombro y continuamos por el mismo cordal hasta una cima secundaria donde nos encontramos un grupo que llegan desde Laguarta.  Les saludamos y consultamos si han pasado por el desvío de Borrastre y nos dan algunas indicaciones. 

Bajamos ahora por la ladera de El Solano dirección Sur hasta cruzar el Barranco de Peña Canciás.  Sabemos que por aquí tiene que estar el cartel con el desvío, pero no lo vemos.  Consultamos el mapa y el gps pero no nos aclaramos pues no vemos ningún itinerario suficientemente señalizado.  Tras un par de vueltas y “vas y vienes” me centro y ¡por fin aprendo a leer el gps!.  Hay que girar a nuestra izquierda justo donde hay un par de palos que quedan de una antigua valla de ganado, enseguida se ven trazas de senda y siguiéndolas nos encontramos el cartel que nos indica la PR que hemos de seguir.



Hemos perdido un buen rato en encontrar el desvío correcto así que ahora ya más tranquilas y contentas de estar en el buen camino nos dedicamos a caminar y “marujear” mientras llegamos a El Plano de las Bacias, un extenso claro con un abrevadero escondido donde aprovechamos para rellenar cantimploras.  Atravesamos el claro y siguiendo las marcas blanco-amarillas nos volvemos a adentrar en este tupido y bello bosque.



La senda va en busca del cauce del Barranco de San Juste que cruzaremos justo antes de situarnos paralelas a su izquierda y continuar el largo descenso hasta Borrastre donde arribamos ya cansadas pero contentas.  Ahora nos queda el peor rato de la jornada que es recorrer unos tres largos kilómetros de carretera: el primero hasta Fiscal que atravesaremos para afrontar los dos y pico siguientes hasta el inicio de la pista y por fin el coche al que nos subimos rápidamente que falta poco para que caiga el sol.



De camino a casa, disfrutamos del atardecer con la satisfacción de haber completado uno de los itinerarios más bonitos y exigentes que hayamos hecho juntas hasta hoy.


AQUI el track

Fecha real: 12/04/2015

Desnivel: 1341m.

Distancia recorrida: 25km.

Tiempo invertido: 10h y media (contando paradas y casi una hora buscando el desvío de Borrastre, se puede hacer en menos rato seguro)



lunes, 13 de abril de 2015

De paseo por Las Médulas (León)


Las Médulas es un paisaje patrimonio de la humanidad que resulta la fiel muestra de la capacidad humana para modificar el paisaje y embellecer más todavía un territorio tan bello como El Bierzo leonés.  Se trata de una antigua mina de oro romana, una cosa que hoy en día calificaríamos de aberración, se convierte en un lugar encantado y encantador que invita al paseo y disfrute.  Así que allá vamos.


Estamos de vacaciones de Semana Santa y hemos decidido “acercarnos” a Santiago de Compostela para visitar a una vieja y querida amiga.  Para que no se nos haga largo el viaje, hacemos una parada en Ponferrada donde pasaremos la noche y por cuyos alrededores pretendemos desarrollar alguna actividad antes de continuar hasta nuestro destino.  Los lugareños nos recomiendan Las Médulas así que hacia allí nos encaminamos.

Carretera y manta desde Ponferrada a la localidad de Las Médulas y allí aparcamos.  Atravesamos el pueblo y tomamos a la derecha un desvío señalizado hacia el Lago Sumido que visitaremos antes de acercarnos más al paisaje de las minas.  Caminamos por una pista que llanea y atraviesa una zona húmeda rodeada de pequeñas lagunas hasta llegar al Lago Sumido que la verdad, se nos queda corto para lo que esperábamos.  Media vuelta para adivinar por el camino el paisaje que nos espera de aquí a un rato.



Atravesamos el pueblo y seguimos los carteles y las personas en busca de la Fuente de la Tía Viviana que encontraremos remontando una suave cuesta por una pista desde la que observamos justo encima el Mirador de Orellán al que nos dirigimos, tomando un desvío a nuestra derecha, por una empinadísima senda que atraviesa un bosque de castaños que nos deja maravillados.  Ganado todo el desnivel del día de hoy, nos aupamos a las inmediaciones del mirador girando a nuestra izquierda y observando ya el panorama de las minas que me encandila de sobremanera.


Desde aquí caminamos por el filo de esta especie de acantilado con su cara más amable cubierta de brezo en flor lo que nos hace perseguir las matas color lavanda por el filo atravesando el Mirador y buscando una pequeña y suave cima que se aúpa a nuestra izquierda.  Aquí fotografiamos un poco más las minas y el paisaje florido antes de bajar otra vez al mirador.



Ahora ya toca regresar al pueblo así que desde el mirador en dirección al pueblo de Orellan, continuamos por la pista hasta desviarnos a nuestra izquierda siguiendo un cartel que nos indica el camino a la población de Las Médulas.  Una suave pista nos va dirigiendo por laderas de Brezo y campos más o menos trabajados, hasta la carretera que seguiremos hasta el pueblo donde nos zampamos un buen menú del día a base de sopa del bierzo y lacón, que nos lo hemos ganado.


De camino a Santiago de Compostela, no dejo de pensar en la encantadora mañana que hemos pasado y la belleza de esta comarca de El Bierzo que me ha dejado encandilada volviendo a reavivar en mí las ganas de completar el camino que el Apóstol nos dejó marcado. Pero esa ya será otra historia.


Tack AQUI

Fecha real: 03/04/2015

Desnivel: 245m.

Distancia recorrida: 9km.

Tiempo invertido: 3h.  





lunes, 30 de marzo de 2015

Castillo Mayor (2.014m.)

Siempre que pienso en llevar a alguien a su primer pico pienso en el Castillo Mayor.  Con la de hoy, es la tercera vez que subo y ciertamente no me canso pues es una excursión de lo más completa con un único fallo que es la ausencia de agua.

Aunque ya no es su primera vez, hoy me traigo a Italiano que un día, desde Tella, se fijó en la curiosa forma de esta montaña.  Nos acompañan también Chus y Sergio que han venido a buscarnos a casa y todos juntitos hemos puesto rumbo a Aínsa y de allí a Escalona donde nos desviamos en la rotonda de Añisclo y Escuaín para enseguida tomar el desvío de Puértolas, luego dirección Bestué para dejar el coche justo en el cruce con la carretera de Escuaín.



Lo mismo que hace un par de años, continuamos por la carretera, desvío a la derecha y seguir el camino que aunque hoy se presenta más vestido que otras veces, está muy pisado y difícil de perder mientras nos vamos acercando a los pies de las paredes calizas que dan forma a esta solitaria montaña.
  
Poco a poco, nos acercamos a una amplia canal con una inclinación importante.  Ya estamos algo cansados así que aprovechamos para parar a comer algo en un claro justo antes de abandonar el bosque.  Desde aquí nos queda una empinadísima ladera pedregosa salpicada de boj que termina en un alto desde el que divisamos ya el vallecito colgado que hace de antesala a la verdadera cumbre del Castillo mayor.


Bajamos hasta el plato del valle y giramos a nuestra derecha.  Cuando se acaba la hierba, continuamos dirección sur-este hasta que nos encontremos con el abismo de las paredes que nos rodean a nuestros pies.  Giramos a nuestra izquierda y ya a muy duras penas, saltando de roca en roca y de grieta en grieta, vamos superando los metros que nos quedan hasta la cima que ya se adivina allá a lo lejos.


La cima del Castillo Mayor nunca defrauda, incluso hoy que la luz está justa y el viento a ratos nos desequilibra, las vistas del Valle del Cinca se amplían ante nuestros ojos, los grandes de Ordesa nos vigilan y los gigantes de los Valles más lejanos nos saludan tímidos medio tapados por alguna nube traicionera.



Aposentados en un trasaire nos comemos todas las provisiones que cargamos y nos damos tiempo para una amena sobremesa tras la que, muy a nuestro pesar, decidimos comenzar el descenso ahora siguiendo unos hitos que van directos desde la cima, en dirección sur, hacia el centro del sinclinal al que arribamos a velocidad de vértigo gracias a la inclinación el trazado de la senda que se deja transitar mucho más cómoda a través de las grietas de este paraíso calizo.  De aquí al bosque siguiendo el mismo trazado que de subida y contemplando todo lo que de subida quedaba a nuestras espaldas.



La caña del triunfo, aprovechando el cambio de hora y la mayor cantidad de luz, en una terraza de L’Ainsa.  De aquí a casa muy contenta por lo contentos que se muestran mis compañeros de hoy.  El Castillo Mayor nunca defrauda, ya lo digo yo.



Fecha real: 29/03/2015

Desnivel: 891m.

Distancia recorrida: 10km.

Tiempo invertido: 7h (muy tranquilos, contando largas paradas)


martes, 24 de marzo de 2015

Pico Presin (1.430m) desde la Ermita de la Virgen de los Ríos


Hace muchos, muchos años… una amiga cuya familia era oriunda de Bentué de Rasal me invitó a pasar un día en su pueblo.  Recuerdo las costillas a la brasa, el vino y un divertido baño en el río justo antes de comer.  También recuerdo las conversaciones preparando excursiones para aquel verano que estaba presto a llegar y, en una de esas, recuerdo que me recomendó el Pico Presin, famoso en la zona por poco visitado. 


Ha pasado mucho tiempo pero siempre he tenido la idea de subir al Presin en mente aunque nunca encontraba el momento propicio y ¡mira tu que bien! Hace poco leí en el blog de Fer una ruta que me llama la atención.  Ha llegado el momento.  Hemos quedado con David y Elena en la cafetería de la gasolinera de Hostal de Ipiés donde nos presentan a su amigo Toño.  Desde aquí seguimos la carretera atravesando el pueblo hasta el desvío hacia caldearenas.  Sólo hay que seguir la carretera y pronto encontraremos señales que nos llevan hasta la Ermita de la Virgen de los Ríos.



Para buscar la senda, hay que volver por la pista que hemos transitado con los coches cruzando el río y al poco a mano derecha encontraremos el desvío que nos indica la Cueva de la Mora.

La cosa es fácil.  Sólo se trata de seguir la senda primero por zona baja más seca, dejando el Barranco de Presin a nuestra derecha, y pronto por zona más húmeda y boscosa con hayas y bojes coloreando el camino hasta un alto llano donde la senda se nos desdibuja haciéndonos tirar del track que tan amablemente nos ha proporcionado Fer en su blog.


Tras una rampa mantenida, comenzamos a transitar por una especie de collado que pronto se abre y nos deja ver las estribaciones de la Sierra de Bonés a nuestra izquierda.  Finalmente, llegamos a un alto donde giramos a nuestra derecha para buscar, entre bojes y robles, la cima del Presín con su vértice geodésico junto al cual daremos cuenta de la ya tradicional tortilla de patata “made by Bonito”.


Hay una bruma puñetera que no nos deja sacar buenas fotos del cercano Peiró que se nos muestra en todo su esplendor presidiendo el valle del Garona, o del Pirineo más cercano de lo que parece… o de Peña Oroel, que contemplaremos durante toda la bajada por el mismo camino de subida para llegar a los coches no sin antes desviarnos un momentito a la Cueva de la Mora.






Aquí el TRACK

Fecha Real: 15/03/2015

Desnivel: 675m.

Distancia recorrida: 10km.

Tiempo invertido: 5h.



lunes, 16 de marzo de 2015

Pico del Águila (1.620m)


Me levanto relativamente temprano y mientras Bonito duerme aún, me desperezo mirando a través de la ventana para comprobar que las previsiones son ciertas y hace un día espectacular.  Me planteo varias opciones para irme sola a darme un voltio y tras descartar el Peiro que lo tengo demasiado visto de un par de veces estos últimos meses, me declino hacia el Pigo del Águila, otro estupendo comodín para estos días en que no da tiempo ni se tienen ganas de más.  Tal como empiezo a prepararme, Bonito se despereza y decide acompañarme a pesar de haber trasnochado ¡ole sus c*j*n*s!.

En un pis pas estamos llegando a Arguis, entramos en el desvío y enseguida encontramos el arrime a la derecha donde caben un par o tres coches.  Empezamos a andar por la clarísima senda que atraviesa el bosque mediante largos zig-zags, al salir de la sombra de los pinos (olé) podemos empezar a contemplar las vistas del pantano que mira que es majo y aquí al ladito de casa.


La vegetación se reduce y el sol nos da de lleno lo que nos hace parar a beber y a quitar capas de ropa para continuar zig-zagueando hasta que la senda cambia de dirección y se suaviza prácticamente llaneando mientras avanzamos paralelos y siguiendo el trazado el Barranco Castil de Villas.  Todo muy marcado y sencillo, sólo un pequeño pasito un pelín expuesto que se supera sin dificultad con el añadido de una cadena que nos servirá de quitamiedos.


Pronto volveremos a entrar en zona de bosque.  Sólo hay que seguir la senda hasta toparnos con la carretera de acceso a las antenas que coronan el pico que hoy dejaremos estar.  Nos sentamos un ratito mirando al pirineo mientras echamos un par de tragos y como es pronto, decidimos bajar a comer al Miguelón y así compenso a Bonito el esfuerzo.







Fecha real: 08/03/2015

Desnivel: 698m.

Distancia recorrida: 9km.

Tiempo invertido: no llega a 3h.