martes, 11 de febrero de 2014

Peña Baibals o Balluals (1.385m.)

Harta de ver llover desde la ventana, casi me destrozo la garganta del grito de alegría al ver que dan una “ventana seca” para la mañana del domingo.  Así pues, quedo con Cuñao para darnos una vuelta por las inmediaciones de Bara.  En principio queremos subir al Cabezo desde la pista que hay algo antes del pueblo, pero en un primer cruce de río harto complicado se nos va el tiempo y, a sabiendas de que nos quedan al menos dos cruces más, desistimos.  Nada de volverse para casa, que aquí hay mucho monte y seguro que hay algo que no hayamos hecho ninguno de los dos y … ¡efectivamente lo hay!.  La agraciada es la Peña Baibals, una pequeña cumbre que preside el abandonado pueblo de Miz.


Salimos desde Bara por detrás de la iglesia en busca del Alcanadre que cruzaremos por una de esas pasarelas construidas con rocas que seguro tienen un nombre y una historia que no conozco.  El río baja lo suficiente caudaloso como para imprimirle emoción a los “saltitos” que doy de piedra en piedra, que hoy un resbalón o un tropiezo serían cosa seria.  Bueno, conseguido.  Continuamos por senda muy clara y evidente siguiendo alguna marca “verdeclara-verdeoscura” y dejando el recientemente restaurado antiguo molino al otro margen del río.



La senda se bifurca a nuestra derecha para dirigirnos en una hora escasa hasta Miz que nos recibe tan encantador como siempre a pesar del frío.  Aquí ya se nos abren las vistas hacia El Cabezo y Guara.  El día esta muy cubierto, pero de momento ni llueve ni nieva.




Atravesamos el pueblo hasta encontrarnos un cartel que nos indica la dirección a Bibán, seguimos por aquí hasta encontrarnos con otro cartel direccional.  Ahora hay que ir dirección Nasarre.  La senda se convierte en una bonita faja donde aumentamos la precaución pues las ligeras chorreras que la salpican están heladas y nos buscamos un buen tozolón.



Justo en un collado donde nos encontramos otro cartel indicativo (Nasarre-Alastrue-Bara) nos desviamos a nuestra izquierda.  No hay un camino claro, ni hitos, ni ná de ná.  Pero sí una ligera traza que nos ayuda a ir superando escalones de conglomerado con algún paso de esos de poner las manos hasta llegar a la cumbre con su vértice geodésico y todo.



Una pena el mal día que hace porque las vistas se intuyen preciosas, por un momento incluso se ha dejado ver el Posets, pero cada vez está más cubierto y no hay ni vistas ni luz suficientes para más fotos.  El frío aprieta y empezamos a bajar desandado lo andado.  Paramos a comer y justo en ese momento empieza a nevar, nieve que nos acompañará todo el camino de regreso a Bara.  Seguirá nevando casi casi hasta Huesca donde nos cuentan lleva lloviendo ya un buen rato.

Muy bonita excursión que se puede alargar todo lo que se desee con la cantidad de pueblos abandonados de esta zona.  Me temo que volveré esta primavera, esas vistas bien merecen una repetición con día despejado.

AQUÍ el track.

Fecha real: 09/02/2014
Cartografía: Editorial Pirineo nº 7. Parque de la Sierra y los Cañones de Guara
Bibliografía: Guia Alpina.  Sierra de Guara.  Oscar Ballarin.
Desnivel: 534m.
Distancia: 12,03 km.
Tiempo invertido: 4h. 20min. en total y parando.

12/02/2014: Editado el título pues el nombre del pico cambia según la editorial, ponemos los dos y así no riñen.   

miércoles, 29 de enero de 2014

Pico de las Calmas (1.581m)


Apenas un par de días han pasado y sin embargo parece muy lejana la mañana del domingo cuando abrí el ojo derecho para encontrarme a Bonito del Norte preguntando “¿qué hacemos?”.  Para responder primero miré el reloj que me indicó claramente que había que cambiar el plan, no eran horas de ir a la nieve.  Siguiendo la tradición y con la mañana tan avanzada nos dirigimos a Arguis en busca de nuestro plan B.

Aparcamos en la presa de Arguis y la cruzamos para adentrarnos en la transitada pista dejando el pantano y el pueblo a nuestra derecha.  Debemos llevar unos veinte minutos andando cuando encontramos el desvío a nuestra izquierda con un par de carteles que indican la dirección hacia “Las Calmas”, uno se refiere a los famosos Pozos de Hielo y el otro supongo al Pico que perseguimos.


El camino es muy evidente y empinadísimo, pero el esfuerzo resulta agradecido pues nos encontramos con la agradable sorpresa de transitar a través de un precioso y “mixtísimo” bosque en el que nos encontramos desde Boj hasta Hayas pasando por Pino Silvestre, Tejo y hasta Quejigo todo mezclado en un radio de ¿cuánto? ¿diez metros?... cosas que sólo pasan en la sierra.  Nos encontramos en el Barranco de San Antón y su profundidad y orientación se prestan a una variación térmica que permite semejante mezcla, ofreciendo jóvenes ejemplares y pequeños rincones de belleza fotogénica.



La senda cruza una pista varias veces y cada vez se empina más.  Pero el ruido del viento ahora se hace más perceptible, lo que nos señala que estamos cerca de un collado… y así es, llegamos a un pequeño collado que alberga uno de los “Pozos de las Calmas”, para ser exactos: el número III.  Desde aquí ya es apreciable la pirámide del Pico de la Calma, sólo nos queda dirigirnos a ella por la clara senda que aún se empina más obligándonos a apoyar las manos en algún muy corto paso.


Nos cruzamos con un “aguerrido montañero” que va de bajada y le paramos para preguntarle de dónde viene pues al empezar hemos visto una senda que salía a nuestra izquierda nada más cruzar la presa y nos preguntamos si se puede bajar por ahí.  El hombre nos cuenta que sí, que no viene de allí pero se lo conoce y que tenemos que ir a buscar “La Calma Bajo” y seguir la cresta.  Bien, continuamos subiendo hasta que alcanzamos la cima con sus erizones, sus bojes y su montoncito de piedras correspondiente.


Hace un viento helador así que no perdemos tiempo más que en abrigarnos y lanzarnos en busca de la senda de nuestros sueños.  Nada, no la encontramos y más bien nos metemos en una jabalinada de la muerte que nos hace perder más de media hora para terminar volviendo al punto de partida con las orejas gachas y las piernas llenas de pinchos y moraduras ... ¡pero que bien nos lo pasamos tú, que nos quiten lo bailao!.



Aprovecho para tirar alguna fotico más, que las vistas lo merecen aún a riesgo de congelarme los deditos.  El paisaje está tremendo: al norte el Pirineo y al sur la Hoya de mi Güeskonsin querida del alma.



Para bajar, en el collado, seguimos la pista hacia nuestra izquierda, como si quisiéramos ir a Gratal.  Paramos un momentito a echar un bocao pero hace frío así que enseguida continuamos marcha en busca del Barranco de La Gabarda.  En cuanto encontramos las señales del gaseoducto, nos lanzamos por el conocidísimo “alcuerce del cortafuegos” en busca de ganar el tiempo que se nos echa encima y lo conseguimos, en casi nada estamos en la pista desde la que sólo queda regresar a la presa comentando la jugada y fotografiando Coronas de Reina.


Una excursión muy maja y agradable.  Más recomendable con menos viento y menos frío para poder enlazar con Gratal, por ejemplo.

AQUI el track.

Fecha real: 25/01/2014
Cartografía: Editorial Pirineo nº8, El Reino de los Mallos
Desnivel: 669m.
Distancia: 12,10km.
Tiempo Invertido: 5 horas.

martes, 21 de enero de 2014

Circular Used-Fenales-Bentue de Nozito-Used


Me levanto más bien cansada tras el paseo y la pajara de ayer, pero hace un día estupendo y ya teníamos el plan hecho para salir hoy así que, mano a mano, Bonito del Norte y Servidora ponemos rumbo a Arguis donde entramos y continuamos por la carretera vieja de Monrepós en busca del desvío que a mano derecha nos indica Belsué-Nocito.  Seguimos por pista asfaltada y antes de entrar a Nocito continuamos hacia Bara hasta que divisamos Used en una colina, en seguida vemos el parking a nuestra derecha.

Empezamos a andar por pista, pero pronto encontramos un desvío que a nuestra izquierda nos indica Guara y Santa Cilia de Panzano.  Decidimos desviarnos en vez de continuar por la pista, a ver si conseguimos evitarla lo máximo posible.



Poco a poco, vamos ganando altura y disfrutando las vistas del cordal del Tozal de Guara que nos presenta tu típica estampa invernal.  El camino nos brinda continuamente señales de lo habitado de toda esta zona hasta un antiquísimo abrevadero en el que nos encontramos un primer cruce de caminos que nos hace dudar mucho, pero consultamos el mapa y nos decidimos a continuar por la izquierda.




El camino está muy bien marcado e incluso empedrado, otra señal de la mucha vida que hubo aquí antaño y de lo utilizado de este itinerario supongo que de conexión con la Hoya por Santa Cilia.  Nos encontramos un minúsculo refugio tras el cual damos con otro desvío.  Otra vez nos vamos a la izquierda ¡como tiene que ser!.





Se nos abre la vista hacia el pirineo y ya tenemos el Tozal más cerca, señal inequívoca de que arribamos a Los Fenales de Guara.  Aquí dudamos mucho, pero volvemos a elegir izquierda, en parte por el mapa y en parte por olfato. 



Ahora el camino se desdibuja en los antiguos pequeños campos de cultivo (fenales = henares) que salpican esta zona.  Con un poco de talento y olfato casi canino vamos encontrando la traza correcta casi sin necesidad de “jabalinear”, hasta que nos topamos con una valla de Coto de Caza con sus cazadores, sus perros y sus todoterrenos todo dispuesto y desperdigado por un terreno que, de no ser por ellos, resulta precioso y muy típico de la Sierra de Guara.




En principio, la idea era subir al Cabezo de Guara pero visto el panorama cazador y siendo un poco tarde,  cambiamos de idea y empezamos a bajar por la pista en busca del Refugio de los Fenales donde hacemos parada y fonda.




Retomamos camino, bueno, más bien pista.  Pero por poco rato pues en cuanto vemos un cartel que nos indica “Cañatas, Can de Used, Nocito” a la izquierda, nos lanzamos sin más dilación que total llevamos todo el día de izquierdas y ahora no iba a ser menos ¿no?.

Caminamos ahora por una senda muy bien trazada que baja rápidamente por un bello bosque mixto donde además de pinos y robles, nos encontramos alguna haya despistada.  También hay una fuente que se queda a nuestra derecha y tras la cual nos topamos con otro cartel que nos indica que nos hemos pasado Can de Used por donde deberíamos enganchar con la pista que nos llevaría al coche, que Nocito está hacia la izquierda y que como sigamos así nos vamos a plantar en Bentué de Nocito.  ¡Pos ala! Pa chula yo, nos vamos a Bentué.




Llegados a Bentué de Nocito sólo nos queda remontar la carretera un buen rato (y eso que queríamos evitar las pistas a toda costa ¡si es queee!) hasta divisar Used y bajo éste, por fin, el parking y la furgo.


Nos ha salido una ruta circular chula y entretenida aún con algún trozo de pista y otro de carretera, así se hace más variadito ¿no?.

Cartografía: Editorial Pirineo nº7.  Parque de la Sierra y los Cañones de Guara.
Desnivel: 530m.
Distancia: Casi 17km.

Tiempo invertido: 6 horas con paradas.

miércoles, 15 de enero de 2014

Raqueteando por Formigal

¡Que largas estas navidades! ¡Cuánta fiesta! ¡Cuánto turrón! ¡Cuánto vino!... Pues habrá que ir sudando y eliminando toxinas ¿no?.  Pues ala! He quedado con David y Elena para darnos un garbeo por la zona de Formigal.

Nos encontramos los tres en las taquillas del parking de Anayet de la Estación de “Ejquí” de Formigal.  Nos calzamos raquetas unas, “ejquies” otro y nos disponemos a bucar el Barranco de Culibillas por donde transitamos cómodamente.



Tras cruzar una última vez el barranco, emprendemos una terrible cuesta que nos hace sudar de lo lindo y utilizar de bien nuestras artes “raquetísticas” para mantener el equilibrio.  Superado esto, nos encontramos ya en la Majada de Anayet donde nos encontramos un precioso ambiente invernal con el Pico Anayet y el omnipresente Midi d’Osaau presidiendo las postales.



Aprovechamos para descansar un ratito y retomamos marcha.  Nos dirigimos hacia el Pico Arroyeras para lo cual, justo al salir a la Majada, hemos girado a nuestra izquierda y, llaneando, nos hemos ido aproximando a la base del pico.  Ahora tenemos que ir en busca del collado de acceso que queda a nuestra derecha.  Conforme vamos ascendiendo, la nieve se va endureciendo hasta que David que ¡cómo no! nos lleva buena ventaja, nos recomienda que saquemos los crampones.


Hace unos doce o trece años que no empleo unos de estos así que perdemos un montón de tiempo en colocárnoslos.  Ya hace rato que me noto más bien floja, pero al retomar la marcha por una pendiente de nieve que aunque “clava” bien está dura, empiezo a notar los efectos de una pequeña pajara: sudo como una tocineta y me mareo.  Decido parar en un rellano y renunciar.  Elena me acompaña y David continúa hacia la cima.

Nosotras almorzamos y una vez recompuestas empezamos la bajada lentamente desandando lo andado hasta que David nos alcanza.  En la cabecera del Barranco de Culibillas, nos lanzamos a nuestra izquierda abandonando el camino de subida y dirigiéndonos a la Cabaña de la Glera (para flipar el montaje que tienen aquí los “ejquiadores”) desde donde sólo nos quedará seguir la pista de esquí.  Nosotras con mucho cuidadito por un ladito y David desapareciendo entre la gente para esperarnos más adelante otra vez en las taquillas.

La crónica de David, AQUI

Fecha real: 11/01/2014
Cartografía: A ojo cubero
Desnivel: Nosotras unos quinientos metretes

Tiempo invertido: Allá que allá unas cinco horetas de ná

jueves, 5 de diciembre de 2013

De paseo por Vadiello

Circular Vadiello-San Cosme y San Damián-Huevo de San Cosme-Vadiello

Haciendo planes para el finde, me proponen hacer algún paseo el sábado para probar la rodilla recién operada de Jabalina.  Hay que buscar algo corto y con poco desnivel.  Primero pienso en la ruta de las gargantas de Escuaín pero es mucho coche para poco “pastel”, así que se monta un concurso mediante WatsApp del que resulta ganador JM con su idea del Huevo de San Cosme.

Sin madrugar mucho, nos ponemos en marcha:  Jabalina, Noviodejabalina y servidora hacia el embalse de Vadiello para aparcar en el parking de la confederación hidrográfica, cerca del túnel de acceso a la presa que cruzamos para girar a nuestra izquierda siguiendo la pista y contemplando el entorno con sus mallos, con su Borón y con sus aguas cristalinas.


Al poco encontramos un desvío señalizado hacia la Ermita de San Cosme y San Damián, lo cogemos desviándonos a la izquierda para pasar por la Cruz Cubierta y enseguida continuar por una encantadora senda que desciende cómodamente hasta topar nuevamente con la pista que debemos seguir hacia nuestra derecha pues de lo contrario, nos daríamos de bruces con las rejas que los propietarios han colocado para vetar al pueblo llano el disfrute de la Ermita.  


Ahora seguimos la pista pasando por varias pequeñas Ermitas incluida la de la Fuen Santa donde entramos a echar un vistazo a la fuente de la que se dice mana agua milagrosa.  Por si acaso, no probamos, vaya a ser que se nos indigeste.





Tras unos cuantos metros de aburrida pista, encontramos el desvío hacia el Huevo de San Cosme que no es otra cosa que un mallo con la forma del citado fruto de la gallina al que accedemos por una senda que primero asciende por una solana típica guarense para adentrarse después en un sombrío encinar del que ya no saldremos hasta dar con un cartel que nos indica estar a los pies de nuestro objetivo.  Parada, trago de agua, unos cacahuetes y media vuelta.



Desandamos la senda y volvemos a la pista para continuar en subida un rato y desviarnos a la derecha retomando dirección al embalse por la misma pista y volver al coche mientras disfrutamos las vistas de los Mallos de Vadiello y el Borón en esplendor.




De vuelta en Huesca, la cañita triunfal cae esta vez en la Bodega Pirineos donde aderezamos el brebaje con unos vinagrillos.

Excursión entretenida para hacer en cualquier momento (evitando los calores de agosto, por supuesto) y con cualquier persona.  Sin dificultad.



Fecha real: 30/11/2013
Cartografía: Editorial Pirineos nº7, Parque de la Sierra y los Cañones de Guara
Desnivel: unos 500m.
Distancia: unos 10kms.
Tiempo invertido: tres horetas o así